La tarde del martes 19 de mayo en la compañía Itá Yvate’i, de Nueva Italia, terminó teñida de horror luego del hallazgo del cuerpo sin vida de María Celeste Segovia Colmán, de 31 años, madre de dos hijos pequeños y trabajadora ocasional como empleada doméstica. Su cadáver fue encontrado cerca de las 18:40 en medio de un yuyal, oculto bajo hojas de cocotero, en un escenario que dejó conmocionado a vecinos y familiares.
Los intervinientes confirmaron que la mujer presentaba una profunda herida cortopunzante en el cuello y a escasos centímetros del cuerpo fue localizada una navaja ensangrentada que habría sido utilizada para consumar el crimen. Mientras agentes policiales preservaban la escena, peritos y representantes del Ministerio Público, iniciaban las primeras diligencias para esclarecer el brutal asesinato.
Con el correr de las horas, la investigación tomó un giro casi inesperado; el principal sospechoso fue identificado como Facundo Mauricio Balbuena Villasboa, de 19 años, domiciliado a unos 300 metros del lugar donde apareció el cadáver. El joven fue detenido durante la noche y quedó a disposición de la Fiscalía como supuesto autor del presunto feminicidio.
Según datos recogidos por investigadores, el joven estaba bajo arresto domiciliario y debía afrontar juicio oral por un caso de homicidio doloso en grado de tentativa, debido a que años atrás presuntamente llevó un arma de fuego a un colegio y disparó contra una compañera. Durante un allanamiento en su vivienda, la policía también encontró una motocicleta Kenton Shark denunciada como robada en Alto Paraná.
Le habría pedido que aborte
De acuerdo con los investigadores, María Celeste y el sospechoso mantenían una relación sentimental ocasional. El joven habría mencionado a los agentes que ambos ya no estaban juntos desde hacía aproximadamente cuatro meses. Sin embargo, el día del crimen la mujer le habría comunicado que estaba embarazada.
Siempre según la versión manejada por los intervinientes, el muchacho le pidió que abortara, pero ella se negó, situación que habría desencadenado una violenta discusión.
Los investigadores sospechan que, en medio de la pelea, la víctima fue atacada con el arma blanca. Tras consumarse el crimen, el presunto autor habría trasladado el cuerpo hasta el yuyal con la intención de ocultarlo bajo hojas de cocotero y despistar a las autoridades.
La fiscala interviniente, abogada Viviana Llano, confirmó que el cuerpo fue derivado hasta la Morgue Judicial de Asunción para la realización de la autopsia correspondiente, que deberá determinar con precisión la causa de muerte y confirmar el supuesto embarazo de la víctima, por otro lado, la Policía informó que se levantó como evidencia el teléfono celular de la mujer fallecida, aparato que será peritado a fin de obtener detalles de la conversación con el presunto autor del crimen.


