Se trata de Flaminio Franco, de 38 años, conforme a lo reportado ayer por la Policía Nacional, en torno al caso que tuvo como epicentro a dos ciudades del departamento de Itapúa.
Una investigación policial iniciada tras un violento atraco domiciliario ocurrido en Bella Vista terminó con la captura de un exempleado de la propia víctima, señalado como uno de los presuntos integrantes de la banda que irrumpió en la vivienda buscando dinero en efectivo. El caso se remonta a la noche del martes cuando tres delincuentes ingresaron a una residencia ubicada en el barrio Niño Jesús de Bella Vista, propiedad de Marcelino Aquino, de 65 años, contratista de obras, y de su pareja sentimental, Bernardina Villalba.
De acuerdo con los datos brindados por los investigadores, los asaltantes actuaron con extrema rapidez y utilizaron guantes de látex para evitar dejar rastros. Durante el golpe lograron apoderarse de dinero en efectivo, unos 700 mil guaraníes, además de tres aparatos celulares, antes de darse a la fuga.
Tras el atraco, agentes policiales iniciaron una serie de averiguaciones apoyadas en imágenes captadas por cámaras de circuito cerrado instaladas en la vivienda. Las grabaciones permitieron identificar características físicas y prendas utilizadas por uno de los atacantes, lo que se convirtió en pieza clave para seguir la pista de los sospechosos. Con el avance de las tareas investigativas, los uniformados llegaron hasta el distrito de Santísima Trinidad, específicamente al barrio Villa Santa María, donde en la mañana del pasado martes se realizó un allanamiento en busca del sospechoso.
En la casa intervenida fue detenido Flaminio Franco, de 38 años, sindicado como uno de los tres responsables del asalto domiciliario. Los intervinientes hallaron en la vivienda varias evidencias consideradas fundamentales para la causa: una bandolera negra de la marca “Fasion” y un jeans color claro, prendas que coincidirían con las utilizadas por uno de los delincuentes captados por el circuito cerrado durante el golpe. Además, fueron encontrados un celular Redmi azul y un aparato Redmi Note 11 Pro de color negro. Según el informe policial, Franco además contaba con una orden de captura vigente por una causa de hurto agravado registrada en el año 2024.
Los investigadores manejan la hipótesis de que el ahora detenido habría aprovechado la confianza y el conocimiento previo que tenía sobre la víctima, ya que anteriormente trabajó como obrero para Marcelino Aquino. Esa relación laboral habría permitido que el grupo criminal manejara información sobre un supuesto ingreso importante de dinero, debido a que el jefe de obras había concluido recientemente un trabajo de gran magnitud. Al finalizar el procedimiento, todos los detalles y objetos quedaron a disposición del Ministerio Público para las pericias correspondientes.


