El recluso fue localizado por agentes de inteligencia en la capital tras verificar que el sospechoso se trasladaba entre refugios transitorios. El procesado quedó nuevamente a disposición de los juzgados competentes y el Ministerio Público.
Las fuerzas de seguridad implementaron un seguimiento estratégico para lograr la recaptura del interno de 38 años.
Los datos de inteligencia confirmaron que el recluso se ocultaba en viviendas de familiares moviéndose de casa en casa de forma constante.
El sospechoso intentó esquivar el primer anillo policial, pero se entregó al verse completamente rodeado por los uniformados.
La búsqueda del procesado penal se extendió por dos semanas tras su escape del Hospital Regional de Luque registrado el 2 de mayo pasado.
Los investigadores vigilaron la zona debido a que el imputado posee su domicilio de origen fijado en dicha jurisdicción capitalina. La inestabilidad de su paradero dificultó las tareas operativas de los policías tácticos durante los catorce días de búsqueda activa.
La base de datos del departamento de Informática constata que el detenido cuenta con una orden de captura pendiente por transgresión de la ley de drogas.
El evadido posee además una serie de antecedentes previos por delitos conexos contra la propiedad y la seguridad ciudadana.
La nueva imputación por fuga del centro asistencial luqueño se acumulará de forma inmediata al expediente judicial de la causa original.
Las autoridades judiciales ordenaron su traslado temporal bajo estrictas medidas de seguridad interna para evitar nuevos incidentes de custodia.


