Las fuerzas de seguridad implementaron un seguimiento estratégico para revertir la fuga del interno de treinta y ocho años de edad.
Los datos de inteligencia confirmaron que el recluso se ocultaba en viviendas de familiares moviéndose de casa en casa de forma constante. La detención se ejecutó formalmente en la intersección de 26 Proyectada y Tacuarí dentro de la zona de Barrio Obrero.
El sospechoso intentó esquivar el primer anillo policial pero se entregó al verse completamente rodeado por los uniformados.
Despliegue de inteligencia táctica en la capital
La búsqueda del procesado penal se extendió por dos semanas tras su escape del Hospital Regional de Luque registrado el 2 de mayo pasado.
Los agentes de la Comisaría Veintiuno de Asunción lideraron el procedimiento bajo la supervisión del subcomisario Francisco Caballero.
Los investigadores vigilaron la zona debido a que el imputado posee su domicilio de origen fijado en dicha jurisdicción capitalina. La inestabilidad de su paradero dificultó las tareas operativas de los policías tácticos durante los catorce días de búsqueda activa.
Causa por narcotráfico y sumatoria de cargos penales
La base de datos del departamento de Informática constata que el detenido cuenta con una orden de captura pendiente por transgresión de la ley de drogas.
El evadido posee además una serie de antecedentes previos por delitos conexos contra la propiedad y la seguridad ciudadana.
La nueva imputación por fuga del centro asistencial luqueño se acumulará de forma inmediata al expediente judicial de la causa original.
Las autoridades judiciales ordenaron su traslado temporal bajo estrictas medidas de seguridad interna para evitar nuevos incidentes de custodia.


