El macabro hallazgo se produjo alrededor del mediodía del martes 6 de mayo del 2026, cuando la rutina de pescadores en aguas del río Paraná se transformó en una escena de horror en la zona de Presidente Franco, departamento de Alto Paraná. En medio del cauce, flotando a la deriva, apareció el cuerpo sin vida de un hombre. Fueron los propios pescadores quienes, sorprendidos por la escena, dieron aviso inmediato a las autoridades y colaboraron en el traslado del cadáver hasta la orilla del río.
De acuerdo al relato de los intervinientes, el hallazgo se registró específicamente en un sector conocido como Puerto Mbya, dentro de la colonia Puerto Península, un punto ribereño que quedó bajo la lupa policial tras el descubrimiento. Con la llegada de los uniformados, comenzó a reconstruirse la identidad de la víctima. Se trataba de Carlos Ramón Roa Armoa, de 29 años, cuyo paradero era desconocido desde el domingo 3 de mayo, según datos preliminares de la investigación.
El estado del cuerpo hablaba por sí solo, los primeros informes indicaron que el cadáver presentaba entre tres a cuatro días de descomposición, lo que coincidía con el tiempo de desaparición reportado. Sin embargo, el detalle más importante no tardó en confirmarse por parte del fiscal de turno, abogado Édgar Delgado, quien señaló que el cuerpo presentaba tres heridas de arma de fuego; dos impactos en el rostro y uno en el cuello. La escena, según el fiscal, está lejos de tratarse de una muerte accidental y dejó entrever un trasfondo violento. “Cada disparo, preciso y letal, refuerza la sospecha de que la víctima habría sido ejecutada”, expresó el agente del Ministerio Público.
En paralelo, se supo que la denuncia por desaparición de la víctima recién había sido radicada el día anterior al hallazgo, lo que retrasó las primeras acciones de búsqueda.
Por disposición fiscal, el cuerpo fue trasladado hasta la funeraria Núñez, donde finalmente llegaron los familiares, quienes confirmaron plenamente la identidad de la víctima, cerrando así la incertidumbre sobre quién era el hombre que flotaba sin vida en el río.


