El reloj marcaba cerca de las 23:40 del pasado lunes 5 de mayo del 2026, cuando la violencia volvió a irrumpir con brutalidad en el barrio San Jorge de la ciudad de San Antonio y lo que ocurrió dentro de una vivienda familiar no fue una simple discusión, fue un ataque salvaje que dejó a una mujer al borde de la muerte.
Según los datos recabados por la Policía, el agresor, identificado como Carlos Alberto Vera Leguizamón, de 54 años, llegó hasta la casa de su expareja, con quien se había separado apenas semanas atrás y la relación, lejos de terminar en calma, arrastraba un historial de amenazas y presiones constantes para retomar el vínculo.
Dentro del domicilio, donde también se encontraban hijos en común, incluyendo menores de edad, se desató una discusión, fue en ese momento cuando, según el propio relato del atacante, “se puso nervioso” y esa supuesta pérdida de control derivó en una escena de extrema violencia. El hombre, armado con un martillo y un destornillador, arremetió contra la mujer. Primero la golpeó en la cabeza, provocándole un hundimiento de cráneo, y luego la apuñaló, asestándole al menos dos estocadas en el pecho que terminaron perforando sus pulmones, confirmaron los médicos.
La víctima, identificada como Gladys Mariana Ramos Domínguez, de 40 años, quedó gravemente herida en medio de un charco de sangre y, aun así, en medio del horror, tuvo fuerzas para pedir a sus hijos que huyeran del lugar, pero una hija suya intentó intervenir para defenderla, pero también resultó herida durante el ataque.
Según el informe de la Policía, los gritos desesperados alertaron a vecinos, quienes no dudaron en intervenir, forzando el acceso a la vivienda y lograron reducir momentáneamente al agresor; sin embargo, en medio de la confusión, el hombre consiguió escapar del sitio. Mientras tanto, la mujer era trasladada de urgencia al IPS Ingavi, donde confirmaron que tuvo traumatismo severo en la cabeza, perforaciones pulmonares y una importante pérdida de sangre.
Horas después, el agresor apareció en la Comisaría 63ª Central y confesó el ataque, admitiendo que había herido a su expareja con un destornillador e inmediatamente quedó detenido. El caso fue comunicado al fiscal Richard Acosta, de la fiscalía zonal de San Antonio, quien dispuso la detención de Vera Leguizamón y la remisión de todos los antecedentes al Ministerio Público, mientras avanzan las investigaciones para esclarecer completamente el intento de feminicidio.


