Se trata de Ricardo Giménez Miño, comerciante de 39 años, quien era requerido por la Justicia por su supuesta participación en hechos punibles de estafa y asociación criminal vinculados a un millonario esquema de compraventa fraudulenta de ganado en Santa Rosa del Aguaray, departamento de San Pedro.
En el marco de esta investigación, Giménez Miño había sido detenido por la Policía el pasado 29 de abril, y los agentes lo pusieron a disposición del Ministerio Público en el marco de la causa que investigaba a al menos cinco personas por integrar una estructura organizada dedicada a engañar a sus víctimas mediante operaciones ficticias.
Según los primeros elementos recabados en la investigación, el 22 de abril de 2026, Ricardo Giménez recibió en su cuenta bancaria la suma de G. 100 millones, monto que estaría vinculado a una presunta estafa contra un ganadero en la ciudad de Santa Rosa del Aguaray, departamento de San Pedro. De acuerdo con su versión, el dinero fue transferido por un contacto suyo sin su autorización, lo que lo llevó a proceder de inmediato a la devolución íntegra a la cuenta de origen.
Este movimiento resultó determinante en el curso de la causa, ya que la rápida restitución del dinero permitió a Giménez demostrar ante el Ministerio Público que no formaría parte de la estructura investigada. Si bien en un primer momento fue detenido por la Policía al figurar su cuenta dentro del circuito de transferencias, la fiscal Gloria Marlene Florentín Montiel valoró su conducta y los elementos verificados, resolviendo su liberación al día siguiente. El documento oficial establece que, en esta etapa inicial, no existen elementos suficientes para sostener su detención.
Exclusivo para La Tribuna
Tras recuperar la libertad, el propio Giménez Miño habló con La Tribuna, asegurando su inocencia. El mismo manifestó que uno de los implicados en el caso es cliente suyo, en el marco de actividades comerciales vinculadas a la venta de mercaderías y exportación de ropas desde Brasil, lo que explicaría el vínculo que lo conectó indirectamente con la operación investigada.
Mientras tanto, la causa sigue su curso en el norte del país, con la mira puesta en identificar y capturar a los verdaderos responsables del esquema que dejó un millonario perjuicio económico y expuso un mecanismo de estafa cada vez más sofisticado.


