La noche de este miércoles 29 de abril, agentes policiales se encontraban desplegados en la ciudad de Capiatá, realizando verificaciones rutinarias, sin imaginar que estaban a punto de dar con un hombre requerido por la Justicia. El operativo se desarrollaba entre las calles San Roque González y Yataity, en el barrio Panchito López, y fue allí donde los intervinientes detectaron a un individuo cuya identidad, al ser contrastada con los registros oficiales, tenía orden de captura vigente.
Se trata de Ricardo Giménez Miño, sobre quien pesaba una orden de detención vigente por su presunta participación en hechos punibles de estafa y asociación criminal, cometidos en la ciudad de Santa Rosa del Aguaray, por lo que inmediatamente procedieron a su detención.
De acuerdo con los datos manejados por los investigadores, Giménez Miño estaría vinculado a una causa en la que se investiga un esquema delictivo basado en engaños, en el que habrían actuado al menos cinco personas de manera organizada, configurando así la figura de asociación criminal. La estafa, por su parte, apunta a maniobras fraudulentas que habrían perjudicado a víctimas en el norte del país, específicamente en Santa Rosa del Aguaray, del departamento de San Pedro.
Modus operandi del grupo
De acuerdo con los elementos recabados durante la investigación, la maniobra habría comenzado a gestarse entre el 20 y el 22 de abril de 2026, en torno a una supuesta operación de compraventa de ganado vacuno que alcanzaba la suma de G. 522.700.000.
El primer contacto se produjo cuando la víctima recibió, a través de WhatsApp, una propuesta comercial vinculada a la venta de animales, donde un empleado fue inicialmente abordado por uno de los implicados, quien se presentó como corredor de seguros, generando así el primer eslabón de confianza dentro del esquema.
A partir de ese momento, las conversaciones se intensificaron y derivaron en una cadena de contactos que condujo a los presuntos vendedores. En ese engranaje, uno de los implicados cumplió el rol de intermediario, reforzando la credibilidad de la oferta mediante el envío de imágenes y videos del supuesto lote de ganado.
El material mostraba un total de 76 desmamantes y 65 toretones, que, según los involucrados, se encontraban en una estancia ubicada en la ciudad de Yby Yaú, en el departamento de Concepción. Con la intención de verificar la veracidad de la operación, la víctima, cuya identidad se mantiene en reserva, acompañada de otras personas, decidió trasladarse hasta el establecimiento mencionado. Allí, aparentemente, se constató la existencia de los animales, lo que fortaleció la confianza en el negocio y a esto se sumó el envío de documentos que aparentaban ser legítimos, utilizados como respaldo para el pago.
Transferencia concretada, pero los ganados no aparecieron
Conforme a datos proporcionados por la fiscal Gloria Florentín, de la Unidad Penal 1 de Santa Rosa del Aguaray, el 22 de abril se produjo el giro clave en toda la maniobra bajo el argumento de que el pago debía distribuirse entre distintos propietarios. Los supuestos vendedores indicaron realizar transferencias a varias cuentas bancarias, entre las que figura la del ahora detenido.
Una vez efectuados los pagos, los implicados nunca cumplieron con la entrega del ganado y comenzaron a dilatar la operación con excusas y evasivas, encendiendo las primeras sospechas.
Finalmente, tras la denuncia y las verificaciones posteriores, permitieron confirmar el engaño: los datos proporcionados no correspondían a los verdaderos dueños de los animales, dejando al descubierto el esquema fraudulento que había sido especialmente montado para concretar la estafa.


