Lo que comenzó como una escena de violencia desbordada en pleno superclásico del fútbol paraguayo, terminó días después con la caída de uno de sus protagonistas: un barrabrava que se jactó de su acto frente a las cámaras.
Todo se remonta al último encuentro deportivo entre Cerro Porteño y Olimpia, disputado en el estadio Defensores del Chaco el pasado domingo 19 de abril, apenas transcurridos los primeros minutos del partido, la tensión en las gradas escaló hasta convertirse en un escenario de enfrentamientos directos entre hinchas y efectivos policiales.
En medio de la represión con balines de goma y gases lacrimógenos, un grupo de barrabravas avanzó contra los agentes antimotines. En ese instante, uno de los uniformados fue reducido violentamente y prácticamente linchado por los fanáticos en la gradería. Fue en ese contexto donde se produjo una de las imágenes más impactantes de la jornada, el robo de un escudo policial. El objeto, símbolo de control y autoridad, pasó a manos de los violentos y fue exhibido como un trofeo de guerra ante la multitud, en medio del caos generalizado.
Las imágenes no tardaron en viralizarse, videos y fotografías captaron con claridad a uno de los involucrados, lo que permitió a los investigadores avanzar rápidamente en su identificación y con esos elementos, la Policía Nacional activó un operativo de localización. El sospechoso fue identificado como Luis Ernesto Servín Vera, de 37 años, integrante de la barra brava del club Cerro Porteño, quien además ya contaba con medidas alternativas a la prisión.
La búsqueda se centró en la ciudad de Luque, donde los intervinientes manejaban información precisa sobre su posible paradero donde finalmente, alrededor de las 12:30 de ayer miércoles 22, el hombre fue ubicado y detenido en el barrio de Isla Bogado.
Conforme al relato de los agentes del grupo Lince, Servín Vera se encontraba a bordo de un automóvil Chevrolet Joy negro, estacionado sobre la calle República de Colombia casi Campo Vía y al ser reconocido por los agentes, fue reducido en el lugar y detenido sin que pudiera oponer resistencia.
Posteriormente, el hombre fue trasladado hasta la Comisaría 46ª del área Central y posteriormente a la 2ª Metropolitana, jurisdicción donde ocurrieron los hechos, quedando a disposición de las autoridades fiscales, mientras avanzan las investigaciones para determinar su grado de participación en los hechos de violencia registrados durante el clásico.


