La comitiva fue desplegada en la noche del jueves 16 de abril en una vivienda ubicada en la calle San Rafael casi 12 de Octubre, del barrio San Vicente de Lambaré, alrededor de las 20:30. Este procedimiento ejecutado no solo destapó un presunto centro de distribución de drogas, sino que dejó al descubierto a un hombre con cuentas pendientes con la Justicia. Los intervinientes llegaron con datos precisos que apuntaban a movimientos sospechosos dentro de la vivienda, lo que motivó el allanamiento.
Al ingresar al inmueble, los agentes encontraron a César Emigdio Daniel Amarilla de Rojas, paraguayo, de 31 años, quien fue inmediatamente reducido, y al verificar sus antecedentes, se constató que el hombre contaba con una orden de captura pendiente desde el año 2024 por un caso de abuso sexual en niños, emitida por el Juzgado Penal de Lambaré.
Mientras se procedía a su detención, los uniformados iniciaron la inspección del lugar y en distintas dependencias de la casa fueron halladas sustancias que serían marihuana, tanto en forma de cogollos como picada, alcanzando un peso total de 8 kilos con 964 gramos. Según estimaciones, esta cantidad podría ser fraccionada en aproximadamente diez mil dosis, lo que representa un golpe económico cercano a los 50 millones de guaraníes para la estructura delictiva.
De acuerdo a lo reportado por los agentes antinarcóticos, el operativo dejó además al descubierto elementos utilizados para el procesamiento y distribución de la droga. Se incautaron balanzas de precisión, varios aparatos celulares presuntamente utilizados para coordinar las transacciones y un arma de fuego tipo revólver, calibre 32, de la marca dóberman, como así también fue localizada una camioneta Toyota Land Cruiser, con matrícula HGF290Py, que se presume era utilizada en las actividades ilícitas.
Sospechas sobre inmueble allanado
Cuando terminó el procedimiento, el detenido fue trasladado hasta la base de operaciones del departamento de Antinarcóticos de la Policía Nacional, quedando a disposición del Ministerio Público, mientras las evidencias quedaron bajo resguardo para su análisis. Por su parte, las autoridades no descartan que el inmueble haya funcionado como un punto clave dentro de una red de microtráfico en la zona.
La detención de Amarilla de Rojas no solo representa un golpe al narcotráfico, sino también la captura de un hombre que llevaba dos años evadiendo a la Justicia por un grave hecho, cerrando así un círculo que mezcla droga, clandestinidad y una causa pendiente que ahora tendrá que ser resuelta ante la Justicia.



