La noche del martes, cuando el movimiento habitual del barrio La Encarnación, de Asunción, parecía transcurrir con normalidad, agentes de la Senad irrumpieron en una vivienda marcada desde hacía semanas por tareas de inteligencia, según confirmaron desde la institución. La operación terminó por destapar un foco de microtráfico que escondía una combinación tan rentable como peligrosa: la marihuana mezclada con ketamina.
La intervención apuntaba a dos mujeres señaladas por comercializar sustancias ilícitas en pequeñas dosis dentro del circuito recreativo capitalino y al ingresar al inmueble, los intervinientes detuvieron a María Agustina Cazal García, hallada en posesión de parte de las evidencias. Sin embargo, la principal sindicada en la investigación, Giannina Nicole Suárez Mallo, no se encontraba en el lugar. Ante su ausencia, el Ministerio Público ordenó su detención inmediata y anunció la emisión de la correspondiente orden de captura.
Durante la requisa, los agentes hallaron 547 gramos de marihuana distribuidos en dosis y paquetes, listos para su comercialización. También fueron incautados 14 frascos de Ketagal, tres frascos vacíos de Ketavet, un frasco vacío de Ketamin, un frasco de aceite Full Spectrum Hemp Extract, dos frascos de cannabis Doña María, una balanza de precisión y un teléfono celular, todas estas evidencias quedan a disposición de la Fiscalía.
¿Quién es Giannina Suárez?
La pesquisa de los investigadores había revelado un dato llamativo sobre Giannina Nicole Suárez Mallo: en redes sociales proyectaba una imagen completamente distinta. Se promocionaba como instructora de yoga, DJ en eventos y encargada de marketing de una empresa ligada al cannabis medicinal. Pero, según los investigadores, esa fachada servía para encubrir una actividad paralela mucho más oscura: la venta de drogas con fines puramente recreativos.


