En un ataque ocurrió entre la 1:00 y las 2:00 de la madrugada del sábado en una estancia del departamento de San Pedro, un grupo criminal fuertemente armado ingresó al establecimiento rural, sometió a los ocupantes, tomó como rehenes al capataz, Julio César Franco Giménez, y a toda su familia.
Según la denuncia, toda la familia estuvo bajo amenazas constantes, los delincuentes los mantuvieron inmovilizados mientras realizaban el atraco. Franco Giménez relató a la Policía que no pudo identificar a ninguno, pero aseguró que eran varios hombres, todos fuertemente armados y coordinados.
De acuerdo a su relato, los delincuentes se dirigieron al corral y comenzaron a cargar unas 40 cabezas de ganado vacuno, entre toritos, toretones y vaquillas preñadas, animales que ya estaban listos para su comercialización. El traslado se realizó en un camión preparado con antelación, evidencia de que el ataque había sido planeado con logística previa y conocimiento del terreno. Antes de huir, la gavilla también se apoderó de teléfonos celulares, armas de fuego pertenecientes al capataz y una motocicleta, este biciclo fue luego abandonado durante la fuga, presumiblemente para acelerar la retirada del grupo sin dejar rastros directos.
Posterior al hecho, el propietario del establecimiento, Edson Luis Domínguez, cuantificó el golpe en alrededor de USD 80.000, una cifra que refleja no solo el valor económico de los animales robados, sino el impacto devastador que el asalto deja sobre la producción ganadera. Según los primeros indicios, los abigeos habrían escapado con el ganado en dirección a la ciudad de Concepción.
Tras la denuncia, agentes de la Comisaría 10ª de Tacuatí, en coordinación con el Departamento de Antiabigeato de San Pedro y el Ministerio Público, iniciaron un operativo de búsqueda para reconstruir la ruta de escape y localizar tanto el camión como a los integrantes de la banda, el caso es investigado como un hecho de asalto agravado con toma de rehenes y abigeato de gran magnitud.


