Una intervención realizada en Capiatá permitió a los investigadores desmantelar un presunto foco de microtráfico que operaba desde una vivienda. Durante el procedimiento detuvieron a una adolescente de 17 años.
El operativo policial fue ejecutado alrededor de las 12:00 de ayer sábado, en el barrio Rojas Cañada de Capiatá y que dejó al descubierto un presunto centro de microtráfico, donde droga fraccionada, armas de fuego y dinero en efectivo convivían dentro de una misma vivienda convertida, según investigadores, en punto activo de distribución narco.
Al ingresar al inmueble, los intervinientes comenzaron la inspección habitación por habitación y el primer hallazgo confirmó las sospechas: 16 dosis de supuesta cocaína tipo crack, listas para su distribución inmediata. Muy cerca apareció otra porción mayor de la misma sustancia, unas 60 dosis fraccionadas.
Pero la droga no era lo único oculto en la vivienda, durante la requisa, los agentes hallaron también un rifle calibre 22 modificado, una escopeta de fabricación casera, un cartucho sin percutir, dos aparatos celulares y varios utensilios utilizados presuntamente para el fraccionamiento y embalaje de las sustancias.
De acuerdo al informe oficial, en el lugar fue aprehendida una adolescente paraguaya de 17 años, domiciliada en la misma vivienda intervenida, la menor quedó inmediatamente bajo custodia y a disposición del Ministerio Público, sindicada como responsable circunstancial del inmueble en el momento del procedimiento.
Pero, mientras avanzaba el conteo de evidencias, surgió un nombre clave en la investigación, se trata de Éver Domínguez Brizuela, paraguayo, de 27 años, señalado por los investigadores como uno de los presuntos responsables de la distribución y comercialización de las drogas encontradas.
Por disposición del fiscal interviniente, abogado Marco Amarilla, titular de la Unidad Especializada en la Lucha contra el Narcotráfico, se libró orden de captura contra el sospechoso, ya que el mismo no se encontraba en el sitio. Domínguez Brizuela no es ajeno a los registros policiales; según los antecedentes, ya había sido procesado en el 2019 por transgresión a la Ley Nº 1340/88 y sus modificatorias, vinculada al tráfico de drogas. Ese antecedente refuerza ahora la hipótesis de que el inmueble allanado formaba parte de una estructura reincidente dedicada al narcomenudeo.
Los investigadores sospechan de que desde esa vivienda se abastecía a consumidores y revendedores de crack y cocaína en distintos puntos de Capiatá y ciudades vecinas. La presencia de armas refuerza además la posibilidad de que el sitio operara bajo un esquema de protección armada frente a eventuales disputas entre distribuidores.


