El médico forense del Ministerio Público, Pablo Lemir, confirmó que la causa de muerte de Luis Esquivel fue un disparo en la cabeza. Los hallazgos técnicos indican que la boca del arma estaba fuertemente apoyada contra la piel al momento de la ejecución. Esta conclusión fue detallada por el profesional en comunicación con Espresso Informativo a través de La Tribu 650 AM.
Los estudios preliminares descartan la intervención inmediata de terceras personas debido a la naturaleza de la herida por contacto. La necropsia reveló que no existen otras lesiones en el cuerpo que sugieran un escenario de lucha o resistencia previa. Por consiguiente, los indicios médicos fortalecen la hipótesis de un disparo autoinfligido ocurrido en el domicilio del funcionario.
Hallazgos técnicos de la necropsia
El equipo forense constató que el disparo presenta características de un evento con la punta del arma presionada contra la piel. El Dr. Lemir precisó que no se hallaron lesiones de tipo defensivo u ofensivo en las extremidades del fallecido. Además, el examen físico descartó golpes o marcas que pudieran señalar una agresión física antes del deceso del director penitenciario.
Trayectoria del proyectil y potencia del arma
La bala atravesó completamente el cráneo del director y generó una trayectoria compleja dentro de la habitación del departamento. Según el reporte, el proyectil rebotó contra una pared y terminó alojado en el interior de una heladera tras el impacto. Este nivel de destrucción ósea y rebote indica el uso de un arma de calibre .38 o superior.
El médico forense descartó el uso de un calibre pequeño, como un .22, debido a la velocidad del fuego demostrada. La potencia del disparo dificultó inicialmente el hallazgo de la munición por parte de los investigadores en la escena del hecho. Sin embargo, el personal de criminalística logró recuperar el proyectil para los peritajes balísticos que continúan en curso actualmente.
Ausencia de signos de lucha o defensa
La inspección minuciosa del cadáver no arrojó rastros de forcejeo o violencia externa en el entorno íntimo de la víctima. El profesional explicó que se tomaron muestras para detectar restos de pólvora, nitritos y nitratos en las manos del fallecido. Estas pruebas científicas permitirán determinar fehacientemente si Luis Esquivel accionó el gatillo del arma encontrada junto a su cuerpo.
Finalmente, el Poder Judicial y la fiscalía deberán integrar estos resultados forenses con el análisis de la escena del crimen.
Los peritos de la Policía Nacional analizan ahora el estado de las puertas y la disposición del mobiliario en el sitio. La investigación se mantiene abierta para confirmar si existieron móviles externos o amenazas que derivaran en la determinación del funcionario.


