El operativo silencioso, tejido a partir de información sensible y vigilancia encubierta, terminó destapando lo que los investigadores ya sospechaban desde un comienzo: un presunto engranaje criminal dedicado al hurto, despiece y posible comercialización clandestina de vehículos.
Eran alrededor de las 16:00 del lunes 16 de marzo, cuando agentes de la Policía avanzaban hacia un inmueble situado sobre la calle Tajy Poty, entre Tres Zorzales y Los Cedrales, de la ciudad de Ñemby. El dato obtenido en la investigación era concreto: en ese punto funcionaría un “aguantadero”, donde se ocultaba una camioneta recientemente denunciada como hurtada.
El procedimiento no fue sencillo
Según relato de los intervinientes, a medida que la comitiva se aproximaba al sitio, cuatro hombres fueron vistos a bordo de un vehículo en inmediaciones del presunto aguantadero. Su comportamiento levantó sospechas inmediatas ya que, cuando uno de ellos detectó la presencia policial, alertó a sus cómplices y los cuatro intentaron escapar del sitio. Lo que siguió fue una persecución breve pero intensa por las calles de la zona, hasta que los sospechosos ingresaron al inmueble ya bajo la mira de los intervinientes, por lo que inmediatamente irrumpieron en el lugar y lograron reducir a los cuatro hombres.
Los detenidos fueron identificados como Franco Javier Casco Ortiz, de 19 años; César Leandro Maldonado Otazú, de 24; José Armando Giménez Ortega, de 25; y César Daniel Arce, de 20 años.
El hallazgo dentro de la propiedad
En el patio, a simple vista, se encontraban varias autopartes, entre ellas puertas, asientos y otros componentes que presumiblemente pertenecerían a una camioneta de la marca Nissan. Pero lo más contundente estaba a pocos metros, una camioneta Toyota Land Cruiser, color gris plomo, con chapa ACX892py y chasis LJ68-0002426, denunciada como hurtada ese mismo día en la Comisaría 7ª, de Asunción.
Durante el procedimiento también hallaron 35 cédulas de identidad paraguayas, cuya procedencia y posible utilización forman ahora parte de la investigación en curso.
Todo lo actuado fue comunicado de inmediato a la agente fiscal Teresita Torres Molas, de la Unidad Barrial N° 1, quien dispuso la detención de los cuatro sospechosos, así como su traslado bajo custodia hasta la base de la Dirección de Desarmaderos de Automotores, de la Policía Nacional, al igual que las evidencias incautadas que también quedaron a disposición del Ministerio Público.
El procedimiento sigue en curso, mientras los investigadores intentan desentrañar la posible existencia de una estructura mayor detrás del esquema delictivo.



