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Policia aclara incidente con comerciante y resalta esquema de reducción de celulares

El Subcomisario Juan González explicó que el video viralizado está editado y que el trasfondo es una investigación fiscal por el hurto de un iPhone cuyo GPS marcaba el local del denunciante.

| Por David Martinez
Comisaria 3ra Metropolitana

Lo que comenzó como una denuncia ciudadana por el hurto de un teléfono de alta gama derivó en un incidente viral que puso bajo la lupa el accionar de la fuerza pública en la capital. El Subcomisario Juan González, subjefe de la Comisaría Tercera de Asunción, brindó su versión sobre el video donde se lo observa expulsando de la sede policial al comerciante Marcelo Silvero. El jefe policial argumentó que su reacción fue la respuesta a una actitud desafiante y obstructiva por parte del ciudadano, quien se presentó en la dependencia para exigir la devolución de una mochila incautada en el marco de una investigación fiscal por supuesta reducción de objetos robados.

El rastreo por GPS y el hallazgo en el Mercado Cuatro

Durante una entrevista pormenorizada para el programa Tribu Nativa por La Tribu 650 AM, el Subcomisario Juan González relató que el procedimiento se originó cuando una mujer y su hija denunciaron el robo de un iPhone. El sistema de geolocalización del dispositivo marcó inicialmente una empresa de telefonía en San Lorenzo y, posteriormente, un local de repuestos en el corazón del Mercado Cuatro. Al llegar a este último punto, los agentes hallaron una mochila de delivery con el logotipo de la empresa Marcil, propiedad de Silvero, en cuyo interior se encontraban documentos de identidad de terceros y otros objetos sospechosos, aunque el teléfono ya no estaba en el sitio.

Obstrucción del trabajo policial y el video de TikTok

El jefe policial fue tajante al señalar que el video difundido en redes sociales está editado y no refleja la totalidad del conflicto. Según el uniformado, Marcelo Silvero se presentó en la comisaría cerca de las 23:00 horas, de manera prepotente, para reclamar las pertenencias incautadas que ya estaban a disposición del Ministerio Público. “Él estaba molestando en la oficina de guardia, diciendo que la policía son bandidos, agrediendo verbalmente mientras había otros denunciantes esperando”, explicó el Subcomisario Juan González. Tras intentar explicarle durante casi una hora que el trámite debía seguirse en la fiscalía, el subjefe decidió utilizar la firmeza para desalojarlo del recinto.

Ante las críticas por no haber procedido a la detención del comerciante, el uniformado aclaró que consultó con la fiscal de turno, quien determinó que no existían elementos suficientes para una aprehensión por hecho punible en ese instante. “Yo le tuve que invitar a que se retire de la comisaría con más firmeza porque estaba entorpeciendo la labor, la comisaría no es una plaza pública donde cualquiera puede venir a gritar lo que quiera”, sentenció el jefe de la Comisaría Tercera. El subcomisario negó haber agredido físicamente al hombre y calificó las acusaciones como una estrategia de defensa de quienes están siendo investigados por reducir objetos robados.

Desafíos en el combate a la delincuencia en el microcentro

La jurisdicción de la Comisaría Tercera enfrenta una lucha constante contra el hurto de accesorios de vehículos y los despojos de celulares. El Subcomisario Juan González destacó que, mediante el uso de ocho motocicletas patrulleras, han logrado reducir los índices delictivos en el centro de Asunción, logrando la captura de varios sospechosos en los últimos meses. “Estamos combatiendo las denuncias constantes de GPS que marcan celulares en el Mercado Cuatro, realizando operativos para erradicar este esquema de reducción”, afirmó, resaltando la importancia de la firmeza policial ante sujetos que intentan amedrentar a los agentes con grabaciones parciales.

El miedo a denunciar y la falta de testigos

Finalmente, el jefe policial se refirió a la dificultad de combatir el microtráfico y otros delitos barriales debido a la falta de colaboración ciudadana. Explicó que en muchas ocasiones los vecinos conocen a los distribuidores de estupefacientes, pero se niegan a formalizar las denuncias por temor a represalias o por vínculos de vecindad. “La mayor parte es la gente que no quiere denunciar, nosotros no podemos actuar jurídicamente cuando no hay una denuncia escrita porque ahora los delincuentes también están asesorados”, lamentó el Subcomisario Juan González. Instó a la ciudadanía a confiar en el sistema y aportar testimonios que permitan sostener las imputaciones fiscales y los allanamientos necesarios para limpiar las zonas críticas.

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