Un grupo criminal de entre 15 a 20 integrantes irrumpió y detonó explosivos en una sucursal bancaria en Naranjal, distrito ubicado a casi 100 kilómetros de Ciudad del Este. Los delincuentes repelieron a la policía con fuego cruzado y escaparon con una enorme suma de dinero que podría superar los mil millones de guaraníes.
Todo ocurrió alrededor de la 1:20 de ayer jueves, cuando la tranquilidad habitual de la ciudad fue abruptamente interrumpida por una potente explosión que sacudió varias cuadras a la redonda, conforme a los testimonios recogidos por la Policía, los delincuentes, entre 15 y 20 hombres fuertemente armados, llegaron al lugar distribuidos en al menos seis vehículos, entre automóviles y camionetas, movilizándose con absoluta precisión y sin levantar sospechas previas. Portaban armas largas de grueso calibre, entre ellas fusiles 5.56 y 7.62, y actuaron con una coordinación propia de una estructura criminal experimentada.
Sin mediar advertencias, colocaron explosivos de alto poder destructivo en el acceso principal y en la bóveda del banco, con la detonación dejaron paredes destruidas y escombros esparcidos por toda la vereda.
El estruendo alertó a agentes de la Policía Nacional que realizaban patrullajes preventivos en las inmediaciones. Al aproximarse al lugar, los uniformados fueron recibidos con una intensa ráfaga de disparos, lo que derivó en una breve balacera y para asegurar la huida, los asaltantes arrojaron clavos miguelito sobre los caminos de acceso y escape, inutilizando cualquier intento inmediato de persecución.
Mientras un grupo mantenía a raya a la Policía, otros integrantes del comando ingresaron al interior del banco y accedieron a la bóveda, el sistema de seguridad activó el entintado de los billetes, tiñendo parte del dinero de color rojo, aunque esto no impidió que los delincuentes cargaran con la mayor parte del dinero. Si bien el monto exacto aún no fue confirmado oficialmente, se estima que en la bóveda se encontraban resguardados alrededor de 1.000 millones de guaraníes al momento del asalto.
En menos de seis minutos la banda ya había concretado el robo y ejecutado la retirada del lugar, la fuga se realizó por caminos alternativos y zonas rurales, lo que dificultó el seguimiento policial. Horas más tarde, uno de los vehículos utilizados, un automóvil de color blanco, fue hallado abandonado a varios kilómetros del lugar, confirmando una huida planificada con antelación.
El Ministerio Público, junto a peritos en explosivos y agentes de investigaciones, inició un amplio operativo para dar con los responsables. Del lugar se levantaron vainillas servidas, restos de material explosivo y se procedió al análisis de las cámaras de seguridad, tanto del banco como de viviendas y comercios cercanos. La investigación apunta a una banda tipo comando con alto poder logístico y conocimiento previo no solo de la entidad bancaria, sino también tenían bien marcada la salida de la ciudad para una huida asegurada.

