En el marco de una ofensiva para blindar a las comunidades educativas del alcance de las drogas, la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD) ejecutó con éxito la operación denominada “Entorno Seguro”. El procedimiento permitió desarticular un peligroso esquema de narcomenudeo que operaba en el barrio General Díaz de esta ciudad, acechando directamente a niños y adolescentes de la zona.
La intervención consistió en dos allanamientos simultáneos liderados por agentes especiales de la Dirección de Operaciones Urbanas de la SENAD, bajo la coordinación del agente fiscal Gedeón Escobar, titular de la Unidad Especializada en la Lucha contra el Narcotráfico.
Fachada comercial a pasos de la escuela
Uno de los aspectos más alarmantes del caso es el modus operandi de los distribuidores. Según los intervinientes, uno de los inmuebles allanados funcionaba como despensa y copetín, ubicado a escasos metros de un importante centro educativo del barrio. Este local comercial servía como fachada perfecta para la distribución directa de las sustancias ilícitas, poniendo en riesgo inminente a la población estudiantil.
Durante los operativos fueron detenidos Víctor Ramón Rodríguez Aquino y Simón Vázquez López, quienes ya fueron identificados por las autoridades como los principales cabecillas y responsables del esquema de comercialización en este sector.
Fuerte golpe logístico y económico al microtráfico
Los allanamientos derivaron en la anulación de dos focos de distribución y en la incautación de una importante cantidad de estupefacientes, listos para su comercialización. Entre las evidencias decomisadas se detallan:
- 1.086 gramos de marihuana.
- 614 gramos de clorhidrato de cocaína (equivalentes a 1.200 dosis).
- 36,3 gramos de pasta base de cocaína o “chespi” (equivalentes a 254 dosis).
Además de la droga, los agentes incautaron dinero en efectivo de baja denominación, típico producto del menudeo, un aparato celular que será clave para las investigaciones y una balanza de precisión utilizada para el fraccionamiento de las sustancias.
Desde la SENAD destacaron que sacar de circulación las más de 250 dosis de “chespi” representa un impacto directo e inmediato en la seguridad del entorno comunitario, dada la alta peligrosidad y nivel de adicción que genera esta sustancia.
Con los resultados de la operación “Entorno Seguro”, las autoridades reafirman su compromiso de actuar con severidad frente a las estructuras criminales que intentan echar raíces en zonas vulnerables, fortaleciendo así la barrera de protección para los jóvenes estudiantes del país.


