Un operativo encabezado por la Fiscalía y la Policía derivó en la incautación de armas de fuego, municiones, dispositivos electrónicos y documentación durante un allanamiento judicial en un club de tiro ubicado en la zona de Campo Tacurú, departamento de Alto Paraná.
La mañana de ayer viernes 20 de febrero del 2026, cuando el reloj marcaba exactamente las 9:00, un despliegue policial-fiscal irrumpió el predio del Club de Tiro Guaraní, ubicado sobre la Supercarretera de Itaipú, kilómetro 9, en la zona de Campo Tacurú, de Hernandarias. El lugar, frecuentado por tiradores deportivos, quedó bajo control de fuerzas especializadas en la lucha contra el crimen organizado. La intervención se realizó en cumplimiento de un mandamiento judicial fechado el 19 de febrero del 2026 y caratulado como “Investigación fiscal s/ tráfico ilícito, detentación ilegal de armas de fuego, explosivos y otros materiales controlados y otros”.
Tras asegurar el perímetro y restringir el acceso al club, los intervinientes iniciaron una minuciosa inspección de las instalaciones, tal es así que, con el avance del allanamiento, comenzaron a surgir elementos que reforzaron las sospechas investigativas relacionadas con el presunto tráfico y la tenencia irregular de armas de fuego y materiales controlados.
Como resultado del procedimiento, se logró la incautación de un importante arsenal, además de dispositivos tecnológicos y documentación considerada clave para la causa. Entre los objetos decomisados figuran diecisiete teléfonos celulares, un DVR, tres tablets, una notebook, un libro de actas, además de vainillas servidas y percutidas de calibres 223 mm y 12, indicios que levantaron alertas sobre prácticas que excederían el uso deportivo del recinto.
Armamento incautado
Durante el procedimiento fueron incautadas cinco armas cortas, una carabina y una escopeta, varias de ellas equipadas con miras holográficas, linternas tácticas y cargadores múltiples, junto con decenas de municiones, lo que evidenció un nivel de equipamiento incompatible con un simple club de tiro recreativo, según fuentes vinculadas al procedimiento.
Al finalizar el operativo, las armas de fuego quedaron bajo custodia de la Dirección General de Material Bélico (Digemabel), mientras que los demás objetos incautados pasaron a disposición del Ministerio Público, para su análisis pericial y técnico. El procedimiento concluyó sin incidentes, pero dejó abiertas líneas de investigación sensibles que apuntan a esclarecer el destino, la procedencia y el posible uso ilegal del armamento hallado en el club.
La diligencia fue dirigida por los agentes fiscales de la Unidad Especializada en la Lucha contra el Crimen Organizado, Luis Said, Christian Ortiz y Juan Sandoval, quienes supervisaron cada etapa del operativo desde el ingreso de los agentes policiales al recinto hasta la finalización del inventario de evidencias.



