En un giro clave para la investigación, el sargento Remigio Llano López confesó de manera extraoficial ser el autor material del asesinato del ingeniero Félix Kanazawa. La admisión del crimen fue realizada por el propio militar a través de una entrevista concedida a un medio televisivo de Asunción.
De acuerdo con los datos revelados en esta exclusiva periodística, el hecho de sangre, registrado el pasado 7 de febrero, se desencadenó en el interior del vehículo de la víctima. Llano López detalló que mantenía una relación de conocidos con el ingeniero desde hacía seis años y que, en el día del crimen, abordó la camioneta de Kanazawa ubicándose en el asiento trasero, justo detrás del conductor.
El detonante del crimen
Según la versión del sospechoso, el ataque se originó a raíz de un presunto acoso por parte del fallecido, lo que derivó en una acalorada discusión dentro del habitáculo del vehículo. Fue en ese momento de tensión cuando el sargento tomó un objeto cortopunzante que pertenecía al propio ingeniero y que se encontraba dentro de la camioneta, utilizándolo para acabar con su vida.
El militar intentó justificar la brutalidad del acto escudándose en una pérdida temporal de la razón debido a la situación que enfrentaba.
“Tenía elementos punzantes en su camioneta, no pude contenerme, perdí el control y perdí el conocimiento de lo que hice”, declaró el detenido ante el medio de comunicación.
Esta confesión pública y extraoficial se convierte ahora en un elemento fundamental para el Ministerio Público y los investigadores, quienes continúan trabajando para esclarecer todos los detalles técnicos y procesales de este homicidio que conmociona a la opinión pública.
El sargento Remigio Llano López, detenido por el crimen ocurrido el pasado 7 de febrero, admitió su autoría desde su lugar de reclusión, argumentando que actuó bajo un estado de alteración emocional.


