Un tendal de pruebas leyó esta mañana el fiscal Francisco Cabrera como parte de la acusación contra el exintendente de Lambaré, Armando Gómez, en el juicio que se realizó en el Palacio de Justicia. También analizó el sistema informático para entender la forma en que se anulaban facturas reales para perjudicar a la administración municipal.
El Ministerio Público, representado por el fiscal Cabrera, acusó a Gómez y a otros funcionarios por hurto, alteración de datos relevantes para la prueba, estafa mediante sistemas informáticos y asociación criminal. Los hechos ocurrieron principalmente entre el 24 de enero y el 25 de octubre del 2019, según la presentación.
Entre los datos extraídos, figuran los de Rodrigo Javier Portillo e Iván Villalba, quienes dialogaban entre ellos sobre las facturas anuladas y los montos que fueron sacando. Según los datos, este tipo de trabajo se realizaba por la tarde, noche o sábados.
La acusación
En el expediente del caso están acusados, aparte de Armando Gómez, el exdirector de Administración y Finanzas, Roberto Éver Paredes; el exjefe de Tesorería, Rodrigo Javier Portillo; el exfuncionario de Gestión Tecnológica, Ricardo Ronald Ricciardi, y el exdirector interino de Gestión Tecnológica, Édgar Iván Villalba Torreblanca.
El fiscal Cabrera hizo una larga exposición sobre los montos que los funcionarios iban sacando de diferentes personas particulares que pagaban sus impuestos, basado en la extracción de datos de los celulares. Los montos parecían interminables en guaraníes, por ejemplo, como ser de 8 millones, 2 millones, 6 millones, 3.300 mil guaraníes, etc de diferentes usuarios de la Municipalidad.
Además, a pedido del fiscal Cabrera, hubo una exposición de los páginas de informática “para comprender mejor cómo funcionaba el sistema”. La exposición ratificó lo señalado en una sesión anterior del juicio, donde habló el perito informático de la Municipalidad de Lambaré, Ramón Alberto Bruening González, como testigo. Bruening dijo que existía un sistema de nulidad de pagos de impuestos en las computadoras que funcionaba con total normalidad y que toda la operación quedó registrada en el sistema.
Así sacaban supuestamente el dinero
A la gente que pagaba sus impuestos se les otorgaba comprobantes impresos legales, mientras que en el sistema informático se anulaban los pagos. Al usuario aparecía “pagado” para que no hiciera ningún reclamo, fue lo que había explicado el perito.
El Tribunal de Sentencia está integrado por los jueces Adriana Planás, Matías Garcete y Elsa García. El fiscal acusador es Francisco Cabrera, que en su escrito de acusación ya describió cómo funcionaba el esquema, lo cual fue ratificado nuevamente en la fecha.
El perito también había señalado que en el sistema informático se creaban perfiles falsos de usuarios y, a través de ello, se intentó simular la cancelación de facturas. Hoy la Fiscalía ratificó que inclusive se creaban usuarios y luego se cambiaban.
Los importes no ingresaban a las arcas
Según la Fiscalía, la anulación de facturas se realizaba de la siguiente manera: una vez que el contribuyente hacía el pago correspondiente, se le entregaba el comprobante de ingreso original por el pago de su impuesto.
Posteriormente, al concluir el horario laboral, estos pagos se anulaban en el sistema informático por usuarios que tenían el permiso para dicha operación. Así, esos importes no ingresaban a las arcas de la Municipalidad.


