La reciente fuga de dos internos del Centro Penitenciario Martín Mendoza de Emboscada desencadenó una intervención profunda en la estructura directiva del sistema penitenciario paraguayo. En declaraciones a La Tribu 650 AM, el ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, explicó que la remoción del director del penal, Pablo Abel González, del jefe de seguridad, Aldo Galeano y del director general de Establecimientos Penitenciarios, Rubén Peña, responde a un acumulado de irregularidades que dañaron la confianza institucional.
Entre los detonantes del procedimiento se identificaron traslados no justificados de reclusos, la inobservancia de órdenes judiciales de reclusión y fallas en la alerta temprana sobre el ingreso masivo de teléfonos celulares, tal como se constatara meses atrás en el penal de Coronel Oviedo.
Como parte del proceso de investigación, la fiscal Fabiola Sosa encabeza allanamientos en las viviendas de los funcionarios desvinculados, donde se detectó el ocultamiento de dispositivos móviles sacados de la penitenciaría antes de las intervenciones oficiales. Además, este miércoles imputó al exdirector de la penitenciaría por la supuesta comisión del hecho punible de frustración de la persecución y ejecución penal.
“Existe una delegación de responsabilidad por confianza; si Inteligencia no alerta los ingresos irregulares ni los traslados no justificados, la estructura falla. El Ministerio Público está haciendo un trabajo riguroso y los agentes que traicionen a la institución pasarán a ser parte de la población penitenciaria”, aseveró el ministro Rodrigo Nicora.
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Medidas de control y nuevo liderazgo
Ante la fragilidad en la integridad de parte del personal, la cartera de Justicia anunció ajustes inmediatos en la conducción de los penales:
-Designación en Institutos Penales: El comisario principal Óscar Pereira asumirá la Dirección General de Establecimientos Penitenciarios, aportando su experiencia en el Ministerio del Interior para reforzar la prevención y el mando operativo.
-Depuración del personal: Aunque la institución capacitó a casi 600 nuevos agentes con mejor remuneración, se estima que un 10% del personal cede ante la corrupción y compromete la seguridad del 90% restante.
-Refuerzo en la selección: Se intensificarán los filtros de preselección para las capacitaciones en Paraguarí y los cursos del Instituto Técnico, buscando perfiles comprometidos con la función pública.


