El juicio al exintendente de Ciudad del Este, en el caso conocido como Tía Chela, no pudo continuar este lunes como estaba previsto, por un problema de salud de uno de los procesados. El tribunal declaró la suspensión de la sesión y fijó para el lunes 2 de noviembre la reanudación de la sesión.
Fermín Ávalos Britos, propietario de la empresa Tía Chela, sufrió una descompensación. El personal de sanidad del Poder Judicial le atendió de manera urgente y recomendó que él no siga el juicio porque tenía un cuadro de presión arterial alta y que acudiera a un médico para mejor atención.
La empresa Tía Chela fue la principal proveedora de alimentos durante la pandemia de covid-19 a la Municipalidad de Ciudad del Este, según el Ministerio Público. Justo cuando la Fiscalía leía apenas algunas pruebas documentales al respecto, la defensa pidió permiso para un receso de 10 minutos para la consulta médica que se hizo más larga de lo anunciado. Posteriormente, el tribunal se informó del caso y resolvió levantar la sesión.
Fiscalía presentaba documentales
La lectura de la Fiscalía se refería a las compras de alimentos por parte de la Municipalidad de Ciudad del Este a Tía Chela y por medio de ésta de otra empresa que se llama Vanemi SA. Junto con Prieto hay otros 10 procesados en la misma causa.
Cuando comenzó la presentación, se descompensó Fermín Ávalos Britos. La defensa prometió acercar al tribunal para la próxima semana los informes médicos para justificar el estado de salud de Ávalos que motivó la suspensión de la sesión.
Además, la defensa también pidió autorización al tribunal para que Ávalos asista al juicio vía telemática. El tribunal anunció que estudiará el pedido luego de la presentación de los informes médicos.
El caso se remonta a la época de la pandemia
Miguel Prieto está acusado por su supuesta lesión de confianza y asociación criminal. El juicio de ayer se trató sobre la causa conocida como Tía Chela. El caso se remonta a la época de la pandemia, en la que la Municipalidad de Ciudad del Este contrató a varias empresas para la provisión de alimentos a personas vulnerables.
Según la Fiscalía, se debieron repartir 25.000 kits de alimentos que supuestamente no se completaron. Tía Chela, la principal empresa proveedora y otras empresas vendieron alimentos a la Municipalidad de Ciudad del Este. Conforme a la acusación, en el circuito de provisiones se inventaron facturas ficticias para el perjuicio millonario a la citada comuna por más de G. 2.130 millones.
La semana pasada, el fiscal Silvio Corbeta leyó las facturas de Vanemi SA, una pequeña empresa que vendía alimentos a Tía Chela y le acusó de presentar documentos que no cumplían con los requisitos formales, como ser la falta de fechas o inconsistencias en el tipo de mercaderías proveídas.
Desestimación de denuncia de “Kelembú”
El exintendente Miguel Prieto informó ayer que el juez Humberto Otazú resolvió desestimar la denuncia por supuesta lesión de confianza en su contra por supuesta sobrefacturación en la compra de equipos para una planta asfáltica.
La denuncia fue presentada por Celso “Kelembú” Miranda contra Prieto y el juez la rechazó por inconsistencias.

