Tras la fuga de los internos condenados Éver Alejandro Ozuna López, alias “Tanchí” señalado por la Policía como un peligroso sicario con condena de 25 años por homicidio, secuestro y narcotráfico, y Robert Arsenio Merlo Villalba, registrada en la madrugada de ayer, el ministro de Justicia, Rodrigo Nicora ordenó hoy la inmediata intervención del Centro Penitenciario de Máxima Seguridad Martín Mendoza, a raíz de las irregularidades detectadas, entre ellas la aprehensión de guardias penitenciarios que tenían en su poder aparatos celulares.
El ministro indicó que el Ministerio de Justicia adoptará medidas administrativas y legales que correspondan, garantizando que la investigación avance hasta el esclarecimiento total de lo ocurrido.
Nicora fue tajante en decir que no habrá impunidad ni privilegios, y que toda persona cuya responsabilidad sea comprobada deberá responder ante la ley.
Según las primeras investigaciones del Ministerio Público, indica que durante la reconstrucción fiscal, las autoridades detectaron que la garita del perímetro exterior por donde treparon los reclusos se encontraba completamente desprotegida por falta de personal. Asimismo, el jefe de seguridad de turno omitió realizar la ronda de control exterior obligatoria.
“Hay una llamativa serie de coincidencias. Argumentaron que la garita estaba desguarnecida por falta de personal y que el recorrido exterior no se hizo supuestamente porque llovía. Todo apunta a una clara complicidad interna para facilitar la salida de estas personas”, aseveró la fiscala Fabiola Sosa.
La representante del Ministerio Público detalló además que, pese a tratarse de un sector de alta seguridad con cerca de 900 internos, el Módulo 7 contaba de manera permanente con la custodia de tan solo dos guardias penitenciarios.


