La investigación penal sobre la fuga de dos reclusos de alta peligrosidad de la Penitenciaría de Emboscada expuso una cadena de presuntas negligencias y complicidades internas. La agente fiscal asignada a la causa, Abg. Fabiola Sosa, reveló a Espresso Informativo de la 650 AM, graves fallas en los protocolos de control, custodia de módulos y patrullaje de perímetros en el recinto.
Los fugados fueron identificados como Éver Alejandro Ozuna López, alias “Tanchí” señalado por la Policía como un peligroso sicario con condena de 25 años por homicidio, secuestro y narcotráfico, y Robert Arsenio Merlo Villalba. Ambos limaron los barrotes de una ventana del Módulo 7 y escalaron los murallones de seguridad.
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Sin guardias en garitas ni patrullajes
Durante la reconstrucción fiscal, las autoridades detectaron que la garita del perímetro exterior por donde treparon los reclusos se encontraba completamente desprotegida por falta de personal. Asimismo, el jefe de seguridad de turno omitió realizar la ronda de control exterior obligatoria.
“Hay una llamativa serie de coincidencias. Argumentaron que la garita estaba desguarnecida por falta de personal y que el recorrido exterior no se hizo supuestamente porque llovía. Todo apunta a una clara complicidad interna para facilitar la salida de estas personas”, aseveró la fiscala Fabiola Sosa.
La representante del Ministerio Público detalló además que, pese a tratarse de un sector de alta seguridad con cerca de 900 internos, el Módulo 7 contaba de manera permanente con la custodia de tan solo dos guardias penitenciarios.
Evidencia clave en video y cuatro detenidos
El análisis del sistema de circuito cerrado resultó determinante para detectar el ocultamiento de evidencias. Las imágenes captaron a un agente penitenciario retirando un bolso negro de gran peso por un sector no autorizado y sin someterse a cateo, para luego depositarlo en un comercio ubicado frente al penal.
Posteriormente, las patrullas incautaron el bulto en la vivienda de otro guardia, hallando en su interior 11 aparatos celulares, 14 chips, una tablet y más de 20 cargadores pertenecientes a internos de alta peligrosidad.
El procedimiento derivó en la aprehensión de los agentes penitenciarios Pedro Antonio Balbuena Gayoso (32), Leandro David Guzmán Maidana (28), Héctor Enrique Ozuna Jiménez y Carlos Martín Agüero Cáceres. Todos quedaron a disposición del Ministerio Público mientras la Policía Nacional mantiene desplegado un operativo de búsqueda en diversos puntos del país.


