Dos personas vinculadas al desvío sistemático de fondos en perjuicio de la Clínica Calvo de Asunción fueron condenadas en juicio oral y público. El Tribunal de Sentencia dio por acreditado un perjuicio patrimonial de aproximadamente G. 386.000.000.
Las condenas recayeron sobre Romina Gómez Valdez, sentenciada a 4 años de pena privativa de libertad por el hecho punible de hurto, y su esposo, Aníbal Fabián Cardozo Rolón, condenado a 2 años de prisión con suspensión de la ejecución por obstrucción al resarcimiento de bienes.
La representación del Ministerio Público quedó a cargo de la agente fiscal Daysi Teresa Sánchez Delgado.
El esquema de manipulación en caja
A lo largo del juicio oral y público, la representación fiscal, que actuó junto a la querella adhesiva, demostró que Gómez Valdez aprovechó su cargo de recepcionista y cajera entre los años 2019 y 2022 para apoderarse de los cobros en efectivo que realizaban los pacientes.
Para ocultar las maniobras, la mujer registraba en el sistema informático que los cobros en efectivo se habían realizado supuestamente mediante tarjetas de débito o crédito. De esta forma, el dinero físico no ingresaba a las arcas de la empresa.
Auditoría, peritaje y fallo del tribunal
Las inconsistencias saltaron a la luz tras cruzar los registros diarios de facturación con los extractos y movimientos bancarios de la clínica. El posterior análisis de imágenes de circuito cerrado, pericias contables y documentos permitió reconstruir la secuencia del fraude, además de comprobar que Cardozo Rolón colaboraba en el manejo y resguardo del dinero sustraído por su pareja.
A pesar de que una pericia contable inicial estimó el faltante en G. 516.996.000, los jueces consideraron probado un monto final de G. 386.000.000 para la imposición de las penas.


