El jefe de Servicios Generales del Ministerio del Interior, Guillermo Bae Kim, respondió ayer a las requisitorias de la defensa en el juicio al exministro Arnaldo Giuzzio. Preguntado por la abogada Gilvi Quiñones, si Giuzzio le daba las órdenes, dijo que no, al contrario, él daba las órdenes según las consultas de los precios realizada previamente, indicó.
Bae Kim explicó que cuando recibía la solución de reparación del departamento de transporte, él pedía los precios a varias empresas, entre ellas a Black Eagle, del supuesto narco Marcus Vinicius, con sede en Ciudad del Este. Cuando este ofrecía el precio más bajo, él ordenaba que se lleven ahí los vehículos para su reparación, precisó.
La semana pasada, Bae Kim declaró que los vehículos de la secretaría de Estado, incluido uno blindado, fueron llevados para reparaciones al taller del supuesto narco Marcus Vinicius, durante la administración de Arnaldo Giuzzio. La diferencia en su declaración de ayer fue que la orden daba él mismo y no Giuzzio, luego de las consultas de los precios.
El martes pasado, la pregunta fue hecha al mismo testigo por la fiscala Verónica Valdez, que investiga a Giuzzio porque supuestamente recibió favores de Marcus Vinicius y lo acusa de cohecho pasivo agravado (vulgo: coima). La declaración de Bae Kim complicó a Giuzzio el martes pasado.
Sin embargo, ayer Bae Kim asumió la responsabilidad de ordenar los servicios de reparación de vehículos personalmente porque como jefe de Servicios Generales tenía esas atribuciones, afirmó.
La declaración del testigo fue ante el Tribunal de Sentencia presidido por Adriana Planás e integrado por Yolanda Morel y Matías Garcete. Fue la única declaración testifical que el tribunal de sentencia escuchó ayer. La siguiente sesión del juicio será el martes 6 de octubre.
La abogada de Giuzzio, Gilvi Quiñones, señaló que la declaración del testigo destruye la hipótesis de la Fiscalía y no quiso ahondar en detalles. Dijo que se reservaba para abundar en el tema en los alegatos finales.
El testigo también encontró inconsistencias en los documentos que la defensa presentó como cobros de reparación sin repuestos. Citó otros ejemplos como piezas claves como inyectores, enfriadores de aceite, poleas y juntas de motor que figuran facturadas y cobradas, pero no se instalaron en los vehículos. Hubo trámites de pagos que directamente pasaron por secretaría privada y no pasaron por sus manos, según declaró.

