Se realizó este martes una sesión más del juicio oral y público al ex ministro del Interior, Arnaldo Giuzzio, procesado por cohecho pasivo agravado porque habría aceptado supuestamente servicios ofrecidos por el narco, Marcus Vinicius.
En la sesión de hoy habló como testigo Victoriano Benítez, exdirector administrativo y financiero del Ministerio del Interior, cuando Giuzzio era ministro durante el gobierno de Mario Abdo Benítez.
Victoriano Benítez relató que el Ministerio tenía un vehículo blindado. Al respecto, el tribunal le exhibió que cuenta con documentos que revelan que habían tres vehículos y allí el testigo admitió esta realidad.
Preguntado por la Fiscalía dónde se llevaba a reparar el vehículo blindado, el testigo confirmó que fue en el taller de la firma de propiedad de Marcus Vinicius Espíndola Marqués de Padua, en Ciudad del Este.
En esta empresa se realizaban las reparaciones, refacciones y blindajes de vehículos. Se conoce como Ombú S.A. como también operaba bajo el grupo Black Eagle Group S.A. según las pruebas de la Fiscalía.
El testigo se abstuvo de decir cómo se pagaron las reparaciones. Hasta ahora la Fiscalía sostiene que los trabajos se hacían como “favores” o eran “patrocinados”.
Al final de la audiencia, la fiscal Verónica Valdez, informó que el testigo “no confirmó cómo se pagó” y agregó que faltan declarar más testigos aún. Inclusive falta la extracción de datos extraídos de los teléfonos de Marcus Vinicius, que ya se cuenta, pero está pendiente la producción de pruebas al respecto, explicó.
Valdez dijo que con la declaración de más testigos posiblemente se aclaren más el vínculo que tenía Giuzzio con el supuesto narcotraficante brasileño, Marcus Vinicius.

