Los abogados Christian José Urdapilleta y Edson Palacio explicaron la importancia de la sucesión, su significado y sus trámites. Partiendo de la pregunta ¿qué es la sucesión? se desarrolló un diálogo en el programa “Pido la Palabra”, de radio La Tribu 650 am.
El abogado Palacio dio la definición: sucesión es la transmisión de los derechos y acciones o bienes propiamente del causante (persona fallecida) a las personas vivas. El proceso se inicia luego del fallecimiento.
A su turno, Urdapilleta explicó que desde los 75 años en adelante, de los padres, lo ideal es prepararse ya para la posible sucesión. Sabemos que las catástrofes y los accidentes ocurren, pero nadie está preparado para casos excepcionales; entonces, lo ideal es prepararse a esa edad de los padres, sugirió.
¿Cuál es la documentación básica para la sucesión?. A esta pregunta: el abogado Palacio contestó: “Es el certificado de defunción. ¿Para qué? Para establecer o ratificar el fallecimiento de la persona. Por eso, este es el documento fundamental para empezar”, expresó.
Después habló de los documentos que siguen y que son: certificado de nacimiento que servirán a los herederos que van a intervenir en el juicio, y el certificado de matrimonio, muy importante para el cónyuge que va a intervenir también, explicó. Guardar los documentos es planificación. Parece algo básico, pero no dimensionamos que es clave para el proceso, afirmó.
Urdapilleta agregó al respecto: “Hay que buscar los documentos en los roperos, en la ropa vieja. Algunos buscan hasta en el cementerio, lastimosamente, o en los bolsillos de la ropa. A ese nivel se llega en ciertos casos cuando la gente no se prepara realmente o no piensa que le va a tocar y justo cuando quiere vender la propiedad se da cuenta que había sido está a nombre del abuelo”, expresó.
El conductor del programa, el periodista Gustavo Fretes, planteó a los entrevistados el siguiente problema: ¿Qué ocurre cuando hay dualidad de apellido? O dos formas de escribir el apellido de una misma familia.
Urdapilleta planteó por ejemplo: el apellido de su colega es Palacio sin “s”. Sin embargo, un oficial de Registro Civil pudo haber escrito involuntariamente el apellido a algún familiar con la “s” al final. Ahí va a ocurrir una dualidad: algunos documentos van a decir de una forma y otros de otra. Puede ocurrir que en el certificado de defunción se haya escrito de una forma, en el certificado de nacimiento de otra y en el título de propiedad, también de otra, indicó.
Entonces, el mismo abogado explicó que ese tipo de problema se subsana con una información sumaria de testigos; pero habrá problemas si la persona fallecida nunca tuvo cédula de identidad, alertó. También hay familias que firman su apellido Fretes con “s” y “z”. Hay coreanos que firman su apellido Park con “r” y otro solamente Pak, por ejemplo que afecta a un extranjero, agregó.
Así siguió el diálogo en el programa “Pido la Palabra” en la Radio La Tribu 650 con varios otros ejemplos más. Y el abogado Palacio aclaró: “Hay que aclarar que los datos del causante son los que se deben verificar y rectificar, si hace falta, mediante -lo que dijo el doctor Urdapilleta- el ofrecimiento de información de sumaria de testigos. Los datos que se pueden subsanar son con relación al causante del juicio en trámite, insistió.
“Imaginate”, dijo Palacio, que una resolución salga con S, después la resolución de final de adjudicación sale con Z. Eso va al Registro Unificado Nacional que es muy estricto para inscribir los títulos, ¿qué consecuencia tendríamos? El rechazo. Realmente no dimensionamos que ese pequeño error puede tener consecuencias jurídicas muy importantes, hasta catastróficas realmente, advirtió el abogado.

