En la Universidad Sudamericana no existió la carrera de Derecho desde el punto de vista formal, declaró ayer José Duarte Penayo, titular de la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (Aneaes) ante el tribunal de sentencia que juzga al exsenador Hernán Rivas por supuesto título falso.
Duarte fue directo y claro al ratificar lo que ya dijo a través de la prensa, que Rivas “no es abogado” porque, para empezar, en la Universidad Sudamericana la carrera fue irregular, no cumplió con los requisitos legales y, además, no hay evidencias de que alguien haya cursado allí como corresponde, indicó.
Duarte afirmó que no hay documento que demuestre que la carrera de Derecho en la citada universidad fue reconocida y, por lo tanto, “las carreras que no fueron reconocidas, no son carreras, no son hechos consolidados. El funcionamiento de la carrera de Derecho en la Universidad Sudamericana fue irregular. El Consejo Nacional de Educación Superior (Cones) nunca catastró la carrera de Derecho”, afirmó.
El juicio se realizó ante el tribunal que preside la jueza María Fernanda García de Zúñiga. Continuará el próximo miércoles con algunos testigos y posiblemente ya entre en la etapa de alegatos finales, que tanto la Fiscalía como la defensa del acusado tendrán derecho de hacerlo.
Duarte Penayo insistió en que la carrera de Derecho en la Sudamericana funcionó solo por una decisión interna de esta universidad, que no concluyó los trámites. La carrera de Derecho no funcionó según la normativa vigente; por lo tanto, no existió, subrayó.
Por otra parte, habló Aurelio Marecos, un exfuncionario de la Universidad Sudamericana también como testigo ante el tribunal que juzga a Rivas. Dijo que su función era acompañar a los profesores que iban a Ciudad del Este para dar clases o tomar exámenes. Afirmó que vio a Hernán Rivas cuando concurrió a la casa de estudios.
También habló Mario Antúnez. Declaró que fue profesor de Hernán Rivas y reveló que la citada universidad no era muy exigente. Daba clases a veces tres horas, cada vez que se iba, pero a veces menos.
Precisó que no podía desarrollar su programa completo porque era corto el tiempo que disponía. Preguntado sobre los detalles del curso y de los alumnos, respondió que tenía problemas con la memoria. Preguntado cuántos minutos era una hora cátedra, señaló que no recordaba.
También habló Victoria Elizeche como testigo. Explicó que fue alumna de Derecho y que escuchaba el nombre de Hernán Rivas, que fue su compañero, pero que nunca habló con él.
Recordó que Mario Antúnez fue su profesor de Derecho Constitucional y Penal, pero no se acordaba de los detalles de las clases.
Precisó que terminó su carrera en el 2015, que al año siguiente fue para tramitar su título y le dijeron que debía dirigirse a la sucursal de Luque, porque en Ciudad del Este ya se cerró.

