Hugo Javier, grave tras ser hallado inconsciente en su celda

Hugo Javier González permanece en estado grave tras ser hallado inconsciente en su celda. Autoridades investigan un posible ACV o traumatismo.

| Por Nahuel Ayala
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Emergencia carcelaria bajo investigación por un caso crítico

El ex gobernadorHugo Javier González Alegre permanece en estado grave y con pronóstico reservado después de ser hallado inconsciente y con heridas en el rostro en el baño de su celda, en la Unidad Penitenciaria Industrial Esperanza.

Una investigación deberá determinar si sufrió primero un accidente cerebrovascular (ACV), si el sangrado intracraneal fue consecuencia de una caída o si las lesiones tuvieron otro origen.

El Ministerio de Justicia informó que el episodio ocurrió a las 23:12 del domingo 6 de septiembre, en la celda N.º 02 del Pabellón D Alta. Según el parte, González Alegre habría sufrido “una caída de su propia altura”.

Cuadro clínico de alta complejidad

En Sanidad constataron traumatismo facial, un hematoma frontal y lesiones en ambos párpados. Allí controlaron la hemorragia y observaron que reaccionaba a estímulos dolorosos.

Ante la gravedad del cuadro, el interno fue derivado de emergencia cerca de las 23:30 al Hospital de Barrio Obrero. El comunicado ministerial señaló como diagnóstico preliminar un posible ACV, todavía sujeto a confirmación médica. La cartera aseguró que realiza el seguimiento conforme a los protocolos establecidos.

Investigación y múltiples hipótesis

Rubén Peña, director de Establecimientos Penitenciarios, explicó que González Alegre fue encontrado en el baño por uno de sus compañeros de celda. En el lugar residían tres personas, aunque una de ellas estaba ausente por contar con salida transitoria.

“Fue hallado en el baño de su celda inconsciente, con heridas en el rostro. Esto fue comunicado por su compañero de celda al personal de seguridad”, relató.

Peña sostuvo que las lesiones podrían guardar relación con un evento cerebrovascular y la posterior caída, pero remarcó que esa explicación no está cerrada. “No descartamos también que puedan ser de otra naturaleza.

Eso se va a investigar como corresponde”, afirmó. Ante la consulta sobre una eventual agresión, respondió: “No podemos descartar ninguna hipótesis”. Aclaró que no existen antecedentes conocidos de conflictos con otros internos y resumió: “Todavía no se sabe qué le pasó”.

El director del Hospital de Barrio Obrero, Adán Godoy, describió un cuadro de extrema gravedad. Hugo Javier ingresó cerca de la medianoche en un móvil penitenciario, sin responder a estímulos y luego de presentar movimientos interpretados como convulsiones. Llegó con mala mecánica respiratoria, alteración de conciencia, sangrado nasal y un hematoma de aproximadamente 15 centímetros en la región frontal izquierda, además de hinchazón alrededor de los ojos.

Durante la atención volvió a convulsionar. El equipo médico administró medicación, realizó un taponamiento nasal y, debido a las dificultades respiratorias, decidió intubarlo y conectarlo a asistencia mecánica. Una tomografía reveló un posible sangrado en la zona del tronco cerebral y una pequeña fisura o fractura próxima al ojo izquierdo.

“Es imposible determinar qué ocurrió primero, si el golpe o el ACV”, explicó Godoy. Una persona puede perder el conocimiento como consecuencia de un accidente cerebrovascular, caer sin posibilidad de protegerse y sufrir un traumatismo craneoencefálico. El sangrado también puede estar asociado al impacto. Sin una filmación o un testimonio directo, diferenciar ambas posibilidades resulta muy difícil.

La presión arterial elevada permite presumir un evento cerebrovascular previo a la caída, pero Godoy insistió en que solo es una hipótesis. “Podemos suponer que tuvo un evento cardiocerebrovascular agudo y que pudo haberse caído de propia altura, pero no podemos dar fe de qué ocurrió”, puntualizó.

El Hospital de Barrio Obrero lo mantenía sedado en una sala de pacientes críticos y con respirador, mientras se coordinaba su traslado a un centro con terapia intensiva y neurocirugía. Los especialistas deberán definir si la acumulación de sangre puede ser drenada y qué intervención corresponde.

Godoy calificó el pronóstico como “muy reservado” y remarcó la necesidad de concretar cuanto antes la derivación. La prioridad es sostener sus funciones vitales y controlar el cuadro neurológico. Las eventuales secuelas solo podrán evaluarse después de esta etapa de urgencia.

Hasta el momento de las entrevistas, ninguna autoridad podía confirmar el origen del episodio. Los estudios deberán establecer la naturaleza del sangrado, mientras la investigación interna tendrá que reconstruir qué ocurrió en el baño y si la caída explica por sí sola la magnitud de las lesiones.

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