La Sala Penal de la Corte confirmó la pena de 14 años de prisión contra el comisario Cristino Aranda, declarado en juicio culpable de extorsión agravada, asociación criminal, tráfico ilícito de sustancias y hechos conexos de narcotráfico.
El citado comisario era el padre de Cristina “Vita” Aranda, asesinada el 30 de enero del 2022 durante un festival en San Bernardino. El padre estuvo como director de Prevención y Seguridad en el departamento de San Pedro.
La condena confirmada también alcanza a un grupo de policías. Según el expediente del caso, el grupo emboscó a integrantes de una organización criminal que tenían la intención de descargar cocaína en la zona de Hugua Guazú, distrito de Loreto. Supuestamente los policías pidieron 100.000 dólares para liberar la carga.
El oficial primero Aldo Miguel Rodríguez y el suboficial Óscar Federico Valdez fueron condenados a 12 años de prisión. Por otra parte, el oficial primero Édgar Diosnel Sosa, el suboficial primero Antonio Joel Quiñonez, el suboficial primero Juan José Benítez Achucarro y el suboficial principal Pablo Cabrera Escobar fueron condenados a 10 años de prisión.
El suboficial mayor José David Alonso Salinas y el suboficial inspector Víctor Daniel Dávalos Peralta también fueron condenados a 10 años de prisión.
El hecho ocurrió el 17 de mayo del 2019 en la localidad mencionada precedentemente. Allí aterrizó una nave al mando de Luis Darío Candia Zelada, piloto boliviano, con 304,8 kilos de cocaína en 10 paquetes. Supuestamente Aranda organizó al grupo de policías que cuando estaba apretando al narco, llegó la Senad con la Fiscalía y todos aquellos fueron detenidos.
El dueño del inmueble donde aterrizó el avión supuestamente es Ramón Giménez, que estaba allí con Amado Pérez, Celso Benítez y Carlos Escobar. Todos fueron condenados a prisión: el primero a 12 años, el segundo a 13 y el tercero a 9.


