Leonardo Benítez, padre de María Fernanda, manifestó su disconformidad con las condenas dictadas contra los adultos involucrados en el caso y sostuvo que esperaba una pena mayor, principalmente para los padres del adolescente señalado como principal responsable del hecho.
“Legalmente no estoy conforme”, expresó Benítez a la Tribu 650 AM al ser consultado sobre la decisión judicial. Ante la pregunta de si consideraba que los adultos debían recibir más años de prisión, respondió que sí y señaló principalmente a los padres del joven.
Para el padre de María Fernanda, los progenitores del adolescente son “los principales responsables” y consideró que las condenas no representan justicia para su familia.
Benítez también cuestionó el desarrollo de la investigación y sostuvo que, a su criterio, no se valoraron adecuadamente las evidencias reunidas durante el proceso.
“No hay nada de justicia”, afirmó al referirse a la actuación de la Fiscalía y a los elementos incorporados a la causa. También hizo referencia al trabajo realizado por la Policía y cuestionó que, pese a las evidencias que, según manifestó, fueron obtenidas durante la investigación, las condenas no hayan sido mayores.
El padre de María Fernanda indicó además que la familia analiza la posibilidad de apelar las condenas, aunque señaló que el aspecto económico representa una dificultad.
Al ser consultado sobre una eventual apelación, Benítez manifestó su desconfianza respecto al acceso a la justicia y sostuvo que los recursos económicos tienen incidencia en las posibilidades de avanzar judicialmente.
“La justicia paraguaya no se resuelve sin plata”, afirmó. Explicó que la familia tuvo gastos durante el proceso y que continuar con las acciones legales implica contar con recursos para afrontar los honorarios profesionales y otros costos.
Benítez también mencionó que el abogado que acompañó a la familia realizó parte de su trabajo de manera solidaria, aunque igualmente tuvieron que afrontar distintos gastos relacionados con el proceso.
El impacto en la familia
Respecto al estado de la familia, Benítez describió una situación de profundo dolor tras los años transcurridos desde la muerte de María Fernanda y el desarrollo del proceso judicial.
“Está destrozada la familia”, manifestó. Explicó que tanto él como sus familiares atravesaron el proceso con un fuerte desgaste emocional y que la espera de la resolución judicial estuvo acompañada por una constante expectativa.
El padre de María Fernanda también señaló que permaneció atento durante la madrugada a la espera de conocer las condenas dictadas contra los adultos.


