El fiscal general del Estado, Emiliano Rolón Fernández, pidió a la Corte Suprema de Justicia reforzar la seguridad de los agentes fiscales que participan de los juicios orales. Fue luego del incidente protagonizado el martes pasado por el exministro del Interior Arnaldo Giuzzio con sus acusadores en un pasillo del Palacio de Justicia.
“El profesor doctor Emiliano Rolón Fernández fiscal general del Estado exhorta a la corte Suprema de Justicia y a las autoridades competentes en materia de seguridad a reforzar las medidas de protección destinadas a resguardar la integridad de los agente fiscales que intervienen en juicios orales y públicos, tanto durante desarrollo de audiencias como sus desplazamientos y permanencias dentro de las instalaciones del Palacio de Justicia”, dice un comunicado de la Fiscalía.
“El Ministerio Público considera indispensable garantizar las condiciones adecuadas de seguridad para el ejercicio libre y efectivo de la función fiscal, especialmente en situaciones de amenazas, intimidaciones, hostigamientos o cualquier otra conducta que pudiera poner en riesgo la integridad de sus representantes en el cumplimiento de sus funciones institucionales y legales, sin perjuicio de las medidas de protección y seguridad que, conforme a los protocolos vigentes corresponde activar a la institución en el ámbito de sus competencias”, expresa el documento.
El incidente del martes fue calificado de amenaza por parte de la Asociación de Agentes Fiscales, que tuvo como protagonista al también exfiscal Arnaldo Giuzzio. El hecho ocurrió el pasado lunes, al culminar otra jornada de juicio oral a Giuzzio, procesado por cohecho pasivo agravado, por hechos supuestamente cometidos como ministro del Interior.
Giuzzio increpó a los fiscales a la salida de la sala de juicio oral. Dijo a los fiscales Jorge Arce y Verónica Valdez: “¡Ábranle na, chamigo, una causa, tengan na huevo!”. Se refería a Horacio Cartes, quien había sido denunciado por el exministro del Interior, pero la denuncia ya fue desestimada.
La fiscala Valdez le contestó que se concentre en su defensa. Giuzzio replicó: “No, yo estoy más que concentrado en mi defensa; ustedes lo que tienen que concentrarse después, después. Vamos a hablar después”. Esta última frase fue calificada de amenaza por los citados agentes.


