Tras seis años de litigio judicial, el periodista Marcos Ricardo Velázquez obtuvo una millonaria compensación económica en el juicio promovido contra Editorial AZETA SA, empresa editora del diario ABC Color, por despido injustificado. El fallo constituye un duro revés judicial para uno de los grupos de comunicación más influyentes del Paraguay y deja expuesta la responsabilidad de las estructuras empresariales frente a los derechos laborales de sus trabajadores.
La resolución dictada en primera instancia por la jueza Greta Katherine Aquino representó un pronunciamiento contundente a favor del trabajador, rechazando todos y cada uno de los argumentos esgrimidos por ABC Color señalando incluso que, en el caso de Velázquez hubo “ejercicio abusivo e ilegítimo del poder de dirección de la patronal”, ejercida en este caso por la Dirección del Editorial AZETA a cargo de Natalia Zuccolillo.
Posteriormente, en otro duro revés judicial para el medio de comunicación, la sentencia de la jueza Aquino fue ratificada por un Tribunal de Apelaciones, consolidando el resultado del proceso a favor del comunicador. El caso, que se extendió durante seis años, terminó así con el reconocimiento judicial de los derechos reclamados por el comunicador y con una condena que obliga a la empresa a asumir las consecuencias económicas derivadas de la desvinculación considerada injustificada en los tribunales.
Últimamente y, pese a las sentencias en contra, ABC Color volvió a intentar una maniobra para no pagar todo lo que correspondía en derecho a Velázquez. En efecto, como la jueza Aquino condenó al medio a pagar todos los salarios y aguinaldos caídos por más de cinco años, más los intereses moratorios y la reposición del periodista en su mismo puesto laboral con las mismas condiciones que tenía antes del despido, la defensa del diario, ejercida por la abogada Zully Almirón y César Eduardo Coll, presentó un recurso pretendiendo eludir la orden judicial de reincorporación alegando la jubilación del periodista.
Sin embargo, la defensa de Velázquez, ejercida por los abogados Juan Martín Barba, Guillermo Gómez Zotti y Rodrigo Cuevas, rechazó categóricamente tal presentación y advirtieron la eventual imputación por desacato en contra de la directora de ABC Color, Natalia Zuccolillo.
ABC se allanó por completo al pago
Finalmente, el medio de prensa se allanó por completo a la sentencia y, además de abonar todos los salarios y aguinaldos caídos, más los intereses correspondientes, procedió al pago de la indemnización por despido injustificado al periodista por más de 30 años de antigüedad quedando finiquitado de esta manera el juicio.
“Finalmente se hizo justicia. Fueron seis largos años de litigio, de amargos momentos como, quedar sin trabajo, sin ingresos de la noche a la mañana en plena pandemia, abril del 2020, y sentir todos mis derechos avasallados por una patronal sin escrúpulos, abusiva y a la que no le interesó en lo más mínimo dejar en la calle a un colaborador de más de 26 años de servicio”, manifestó Marcos Velázquez.
Más allá de la situación particular del periodista, el fallo adquiere una dimensión relevante por tratarse de una controversia que involucra a un poderoso medio de comunicación. Durante años, empresas de gran peso económico y capacidad de influencia han contado con recursos suficientes para sostener prolongadas disputas judiciales frente a trabajadores que, en muchos casos, deben afrontar el proceso en condiciones claramente desiguales.
Fuerte erogación económica
En este caso, la Justicia terminó inclinando la balanza hacia el trabajador. La sentencia implica para Editorial AZETA una importante erogación económica que orilla los G. 1.500 millones, que comprende los salarios caídos, beneficios laborales e indemnización reconocidos judicialmente a favor de Velázquez, además de los honorarios profesionales de sus abogados. El costo de una decisión empresarial cuestionada judicialmente se transforma, después de seis años, en una millonaria obligación que deberá ser afrontada por la compañía.
“La conclusión de este juicio a favor de Velázquez, representa una lección importante y un mensaje para las estructuras de poder como ABC Color, que se creen por encima de las leyes y los derechos de sus trabajadores y hoy la Justicia les muestra que no existen enemigos chicos y que la legislación laboral está para ser cumplida y no para maniobrar buscando beneficiarse con intereses espurios”, expresó el doctor Juan Martín Barba.
Insistió en que el fallo constituye una señal para las estructuras de poder que, amparadas en su influencia económica, política o mediática, pueden llegar a considerar que determinadas decisiones laborales quedarán fuera del alcance de la Justicia.
La dimensión económica de la condena también deja una lección para el sector empresarial en el sentido de que los derechos laborales no desaparecen por el transcurso del tiempo ni por la capacidad económica del empleador para prolongar un litigio. Una desvinculación que no se ajusta a las garantías establecidas por la legislación laboral puede terminar generando consecuencias financieras considerablemente mayores que las que inicialmente pretendía evitar una empresa.
Sentencia deja un precedente
El caso Velázquez contra Editorial AZETA (ABC Color) demuestra, por el contrario, que el poder de una empresa no la coloca por encima de la ley. Después de seis años de proceso, el trabajador consiguió que sus reclamos fueran reconocidos judicialmente y que la empresa asumiera las consecuencias de la decisión cuestionada.
La sentencia de la jueza Greta Aquino, posteriormente confirmada por un tribunal de apelaciones, representa así mucho más que una victoria individual. Constituye un precedente que reafirma un principio básico del derecho laboral, frente a la Justicia, la dimensión, influencia o poder económico del empleador no debería determinar quién tiene razón.
Para Marcos Ricardo Velázquez, el largo proceso terminó con el reconocimiento de sus derechos. Para Editorial AZETA, significó un considerable costo económico y un duro revés judicial. Y para los trabajadores, deja un mensaje especialmente relevante, aún frente a grandes estructuras de poder, reclamar y recurrir a la Justicia puede terminar dando resultados.


