El fiscal de Itauguá, Juan Ledezma imputó ayer por homicidio culposo a Víctor Raúl De La Cruz de 48 años , el conductor del camión volquete, cuyo vehículo perdió los frenos y arrastró a cuatro vehículos en la noche del sábado en el cruce semafórico ubicado en el kilómetro 48 sobre la ruta PY2, Mariscal Estigarribia, donde murieron cinco personas.
Esta siesta, el juzgado penal de Garantías de Capiatá, a cargo del juez Juan Francisco Recalde resolvió decretar la prisión preventiva al chofer en el Centro Nacional de Prevenidos, exTacumbú, pese a que la defensa técnica había pedido medidas menos gravosas.
Según los datos preliminares de la investigación, el conductor habría perdido la capacidad de detener la marcha del vehículo e impactó contra cuatro automóviles que se encontraban detenidos ante un semáforo, aguardando la habilitación para continuar la circulación.
Como consecuencia del siniestro, cinco personas perdieron la vida, mientras que otras resultaron lesionadas y fueron trasladadas a centros asistenciales para recibir atención médica.
De acuerdo con los elementos recabados hasta el momento, el imputado se habría desplazado a una velocidad superior a la permitida en el lugar. Asimismo, debido a la pronunciada pendiente existente en el tramo, presuntamente no habría utilizado la rampa de frenado disponible para detener la marcha del camión.
La investigación continúa a fin de esclarecer las circunstancias del siniestro y determinar las responsabilidades que correspondan.
En el accidente murieron: Fátima Silva, su marido Marcelo Ávalos, ambos funcionarios de la Cámara de Senadores, el hijo mayor Fernando Ávalos Silva de 18 años y otra hija Sabrina de 9. La otra víctima, María Concepción Domínguez Fernández de 58 años, murió al día siguiente en el hospital de Trauma hasta donde fue llevada tras el accidente.
En declaraciones a los medios de comunicación, el conductor del camión Víctor Raúl De La Cruz manifestó su profundo dolor por todo lo ocurrido e indicó que jamás se le pasó por la mente matar a las cinco personas.
Indicó que tras pasar la rampa de frenos en el cerro Caacupé sus frenos aún le seguían respondiendo, pero posteriormente no sabe qué pasó, hasta intentó desviar al otro carril pero ya era tarde.
“Estaba dispuesto a chocar contra un muro y morir, antes de matar a tanta gente”, sostuvo De La Cruz.
La pareja Fátima Silva y Marcelo Ávalos dejan huérfano a un hijo de 19 años, quien el sábado se quedó en la casa y no viajó con sus padres y hermanos a Ciudad del Este para comprar elementos para el cumpleaños de la niña Sabrina, quien ayer iba a cumplir 10 años.
Fátima deja además a su hermana gemela, Isabel quien manifestó que el accidente pudo haberse evitado si no hubiera existido el semáforo, ubicado en el lugar del accidente.
“Nunca puede haber un semáforo luego de una pendiente muy pronunciada, eso es insostenible”, decía entre sollozos Isabel Silva a los medios de comunicación.


