La última declaración jurada revisada de Mauricio Espínola no registra la Toyota Fortuner ni disponibilidades que permitan reconstruir el financiamiento del acuerdo de G. 80 millones tras el accidente.
La declaración jurada presentada por Mauricio Espínola el 21 de julio del 2023 exhibe una fotografía patrimonial que no alcanza para explicar hechos posteriores.
En ella no aparece la Toyota Fortuner negra, matrícula AATE 895, que figura registrada a su nombre y que intervino en el accidente donde murió Emilio Benítez Chaparro. Tampoco figuran efectivo, cuentas bancarias, depósitos, inversiones, inmuebles o participaciones societarias.
El diputado declaró dos vehículos: un BMW X5 y una Mazda BT-50. Su patrimonio neto fue consignado en G. 164.201.920. En el 2018 había informado G. 30 millones: una suba nominal de G. 134.201.920. Pero una parte importante de esa variación no responde necesariamente a riqueza nueva.
En 2021, la Mazda fue declarada por USD 32.000, aunque ese número aparece incorporado al cálculo como G. 32.000. Dos años después, el rodado figuró por G. 232.283.200.
También consta una operación inmobiliaria de G. 578.005.440, con cuota de G. 11.205.040 y saldo de G. 22.410.880. Sin embargo, no aparece un inmueble asociado en la relación de bienes. ¿Hubo compra, rescisión, pagos o transferencia? La DD.JJ. no lo aclara.
La ausencia más relevante es la Fortuner. No prueba, por sí sola, una omisión deliberada: pudo haber sido adquirida después de julio del 2023. Pero esa posibilidad exige papeles. Fecha y precio de compra, contrato de transferencia, origen de los recursos y eventual crédito son datos básicos para cerrar la brecha entre el vehículo y la última declaración conocida.
Seis días después de la muerte de Benítez Chaparro se firmó un acuerdo por G. 80 millones: G. 40 millones para el 2 de junio y otros G. 40 millones para el 4 de junio, además de gastos médicos y funerarios.El documento no identifica el medio de pago ni permite verificar transferencias, cheques, recibos o constancias de entrega.
El problema es que la declaración revisada no muestra liquidez ni activos financieros que permitan reconstruir públicamente ese desembolso. Patrimonio neto no es dinero disponible; pero tampoco puede usarse como excusa para evitar explicaciones.
Espínola debe aclarar la situación de la Fortuner, el resultado de la operación inmobiliaria y la trazabilidad del acuerdo. Contratos, recibos, transferencias, extractos pertinentes o constancias de crédito pueden responder las preguntas. Una DD.JJ. sirve para controlar solo si sus vacíos se explican con documentos, no con generalidades.


