La Tribu 650 AM acompañó desde el terreno la Operación Yida Transfronteriza, investigación por presunta estafa informática, asociación criminal y lavado de activos con nexos entre Paraguay y administradores radicados en Hong Kong. Blanca López transmitió desde San Ignacio, Misiones, durante tres allanamientos que dejaron tres sospechosos detenidos.
La cobertura mostró el procedimiento en desarrollo: agentes revisaban teléfonos, billeteras digitales y movimientos bancarios mientras fiscales y técnicos cotejaban evidencias. Su valor no estuvo solo en comunicar las detenciones, sino en explicar cómo una oferta de trabajo digital terminó convertida, según los investigadores, en una maquinaria para captar guaraníes y sacarlos del sistema financiero tradicional.
El anzuelo era sencillo. Mediante redes sociales, anuncios y grupos de WhatsApp, la plataforma ofrecía ganancias por realizar “tareas” o calificar productos supuestamente vinculados con exportaciones a China. Para ingresar, cada usuario debía transferir dinero a cuentas locales. La pantalla exhibía rendimientos virtuales y, al principio, algunos participantes retiraban pequeñas ganancias. Esa apariencia alimentaba la confianza y empujaba a incorporar nuevos inversores.
El quiebre llegaba cuando crecían las sumas. Al pedir el retiro, las víctimas encontraban sus saldos bloqueados y recibían una nueva exigencia: pagar otro 20% como supuesto impuesto. Después se cortaba la comunicación. Para entonces, parte del dinero ya había tomado otra ruta: operadores locales lo utilizaban para adquirir USDT mediante transacciones P2P y lo enviaban a billeteras concentradoras vinculadas, según la investigación, a la estructura extranjera.
Los documentos del operativo consolidan 211 denuncias: 62 en la unidad especializada en delitos informáticos y 149 en fiscalías zonales. El perjuicio nacional denunciado asciende a G. 1.531.432.000. La proyección investigativa estima aproximadamente 2.000 potenciales afectados, cifra pendiente de confirmación mediante denuncias.
La trazabilidad expone una escala mayor que el monto reclamado. En ocho cuentas de Binance se analizaron compras P2P por 3.050.970 USDT y ventas por 2.970.094 USDT. Dos billeteras concentradoras reunieron unos 2.931.768 USDT. Estos valores son movimientos rastreados y no deben sumarse mecánicamente al perjuicio, pues podrían corresponder a distintas etapas de circulación de los mismos fondos.
El resultado inicial fue la detención de tres presuntos operadores, la identificación de cuentas receptoras, direcciones digitales y conexiones comunes, y el pedido de cooperación internacional para congelar activos y embargar billeteras. Las responsabilidades deberán establecerse judicialmente. Pero la 650 AM expuso el mecanismo: captar con una promesa, retener con una pantalla, convertir el dinero en criptoactivos y enviarlo al exterior antes de que la víctima descubriera que su ganancia solo existía en el teléfono.


