Continuó el juicio contra el exministro del Interior, Arnaldo Giuzzio, por supuesta coima en servicios por parte del presunto narco brasilero, Marcus Vinicius Espíndola Marqués de Padua. Declaró Gilberto Enciso, gerente de la empresa de Vinicius, Ombú S.A. que explotaba el negocio de blindaje de vehículos en Paraguay y de chalecos antibalas.
Preguntado sobre las razones de la exhibición de chalecos antibalas en la sede de la FOPE en el 2021, Enciso indicó que en esta ocasión Vinicius le comentó que había posibilidad de vender sus productos al Estado paraguayo.
Sobre su contacto, señaló que habló con el entonces viceministro de Seguridad Interna Pablo René Ríos sobre la posibilidad de participar en licitaciones. Agregó que Vinícius le facilitó el contacto porque era “amigo”.
Enciso, que se presentó como gerente comercial y de producción de Ombu SA, agregó que esta empresa normalmente hace ese tipo de exhibición a los “potenciales clientes” y que así lo hizo para otras empresas, como Prosegur.
Recordó que la misma empresa hizo una exhibición también en una instalación de las Fuerzas Armadas. Era para el Ejército, acotó.
El otro punto preguntado a Enciso fue si realmente Vinicius prestó o alquiló un vehículo a Giuzzio cuando el secretario de Estado estaba de vacaciones en Brasil en diciembre del 2021.
Al respecto respondió que efectivamente el vehículo le prestó, pero le hizo firmar a Giuzzio un pagaré como garantía, por si dañase el automotor, por valor de 700.000 dólares.
Luego de la declaración de Enciso, Giuzzio explicó a la prensa que él firmó esa garantía y el documento quedó en el Ministerio del Interior. Dijo que era un compromiso de pago. Por su parte, el testigo señaló que el vehículo prestado era de uso personal de la esposa de Vinicius.
Cuando se le preguntó a Enciso cómo fue que Ombú SA prestó el vehículo a Giuzzio, respondió que él recibió una orden de Vinicius y lo ejecutó, porque el automotor del exministro del Interior sufrió un desperfecto mecánico durante su viaje a Brasil.
Por su parte, la agente fiscal Verónica Valdez evaluó positivamente la participación del testigo y señaló que se confirmó que los 700.000 dólares que Giuzzio firmó como compromiso de pago es meramente simbólico, porque nunca se pagó.
Valdez también señaló que Marcus Vinicius actuaba directamente como nexo entre su empresa y el Ministerio del Interior, porque se comunicaba con las autoridades fluidamente, según la declaración del testigo Gilberto Enciso.
Un dato que aportó el testigo Gilberto Enciso es que los supuestos narcotraficantes Lindomar Reges Furtado y Sebastián Marset eran clientes de Ombu SA. Según la fiscala, todos los datos sirven para unir cabos y armar después los alegatos finales.
Vinicius, según la investigación fiscal
Según la acusación de la Fiscalía, Marcus Vinicius fue adjudicado con varios contratos para proveer a la Policía de Paraguay y al Ministerio del Interior, de chalecos antibalas y otros elementos de seguridad, bajo la administración de Arnaldo Giuzzio.
Giuzzio desmintió categóricamente que haya hecho negocios, cuando fue ministro del Interior, con Marcus Vinicius. Este también declaró en sesiones anteriores como testigo y dijo que nunca le tuvo al Estado paraguayo como cliente, aunque admitió que su empresa hizo algunos trabajos para la policía como “colaboración con la sociedad”.
La Fiscalía acusó a Giuzzio de aceptar servicios de blindaje de vehículos para la Policía bajo la figura de “cortesía”. Las investigaciones de la Fiscalía comprenden el período entre julio del 2021 y febrero del 2022.
Marcus Vinicius Espíndola Marques de Padua, que fue detenido en Brasil el 15 de febrero de 2022 en la operación Turf, vinculada a A Ultranza PY por supuestos nexos con el narcotráfico y lavado de dinero. Actualmente se encuentra libre con restricciones en Brasil.


