En medio del enfrentamiento cayó abatido Richard Cáceres Ojeda, de 39 años, suboficial mayor de la Policía Nacional, quien prestaba servicios en la Dirección de Policía de Alto Paraná. El uniformado tenía suspendidos sus haberes, registraba una orden de captura pendiente por incumplimiento de arresto domiciliario y estaba procesado por su presunta participación como cabecilla en un violento asalto domiciliario perpetrado en Alberdi. Además, era investigado por su supuesta implicancia en otros hechos delictivos recientes y señalado por los investigadores como presunto líder de una banda criminal vinculada a asaltos contra cambistas.
También fueron detenidos Diego Alberto Valdez, de 34 años, conductor de la ambulancia y oriundo de Fernando de la Mora, departamento Central, y Fabio Luis Gavilán, de 51 años, domiciliado en Presidente Franco, Alto Paraná, este último cuenta con antecedentes penales y además posee una prohibición de salida del país.
Durante el tiroteo también resultó herido el suboficial superior Lidio Candia López, de 48 años, integrante del Departamento de Investigaciones de Ñeembucú, el agente recibió un impacto de bala en el brazo derecho y fue trasladado de urgencia al Hospital Central Rigoberto Caballero, donde permanece internado fuera de peligro.
La noche del viernes se convirtió en un escenario de extrema tensión sobre la Ruta PY19, en el distrito de Alberdi, departamento de Ñeembucú, alrededor de las 22:00, cuando una ambulancia atravesó el puesto de control instalado por agentes policiales en el Cruce Acevedo, el conductor, que viajaba solo, explicó a los uniformados que se dirigía a buscar a un paciente enfermo, sin embargo, la versión despertó sospechas entre los intervinientes debido a ciertas irregularidades detectadas durante la inspección preliminar.
Ante la incertidumbre, efectivos de patrulla y personal del Departamento de Investigaciones iniciaron un seguimiento discreto del rodado para verificar el verdadero destino del vehículo y minutos después, al llegar a la compañía Loma, los agentes observaron que la ambulancia detuvo brevemente su marcha y que varias personas abordaron el vehículo antes de continuar el recorrido.
Con esa información, las fuerzas de seguridad montaron nuevamente un control en el Cruce Acevedo, esperando el regreso del rodado en dirección a Pilar; cuando la ambulancia llegó al lugar y recibió la señal reglamentaria para detenerse, el conductor hizo caso omiso e intentó abrirse paso mediante una maniobra de evasión.
Durante la fuga, uno de los ocupantes descendió del vehículo mientras el conductor intentaba continuar la huida. Poco después, el chofer fue reducido y aprehendido por los intervinientes.
Sin embargo, el resto de los ocupantes escapó hacia una zona boscosa ubicada al costado de la ruta, desde donde comenzó una intensa balacera con los agentes que participaban del operativo, con el resultado ya conocido.


