Pese a que las autoridades de la institución la trasladaron de urgencia en un vehículo particular a un centro asistencial en un lapso de 15 minutos, la joven llegó sin signos de vida.
El médico forense interviniente, Dr. Eduardo Cano, presume que el deceso se debió a una miocardiopatía hipertrófica, ya que en la inspección externa del cuerpo no se halló ningún rastro de violencia o lesión sospechosa. El especialista explicó que, al ser una patología de origen congénito y de evolución silenciosa, el caso se tipifica clínicamente como una muerte súbita.
Por otro lado, en conversación con la prensa, el fiscal del caso Osvaldo Zaracho, informó que la menor estaba bajo tratamiento médico por un cuadro de anemia. Asimismo, el padre confirmó que su hija llegó a consumir fármacos para el descenso de peso, pero que él mismo le había solicitado interrumpir el suministro al enterarse de la situación.
Tras conversar con la Fiscalía y conocer los alcances del procedimiento, el padre de la joven se negó rotundamente a que se le realice una autopsia a su hija, argumentando que no hubo terceras personas involucradas en el fallecimiento.


