La madrugada se transformó en una verdadera pesadilla para una familia del asentamiento Unión Santa Elena, ubicado en el km 30 Monday de Minga Guazú, departamento del Alto Paraná, cuando un grupo de delincuentes armados irrumpió violentamente en la vivienda y concretó un millonario atraco que terminó con una persecución, disparos y el hallazgo de un automóvil abandonado.
El violento episodio se registró alrededor de la 01:00 del martes cuando Luis Fernando Aranda, de 24 años, descansaba junto a los integrantes de su familia sin imaginar que cuatro hombres armados ingresaron a la casa para ejecutar un golpe que, por la forma en que actuaron, hace presumir que buscaban una importante suma de dinero.
De acuerdo con el relato brindado posteriormente por la víctima a los agentes policiales, los desconocidos ingresaron a la fuerza, redujeron a todos los ocupantes y los maniataron para impedir cualquier intento de resistencia, con la familia completamente indefensa, los asaltantes comenzaron a exigir la entrega de dinero mientras recorrían cada ambiente de la vivienda revisando muebles y pertenencias. La intensa búsqueda terminó cuando los delincuentes encontraron un ropero donde estaba oculta la suma de G. 50 millones.
Luis Fernando Aranda explicó a los intervinientes que el monto sustraído no era de su propiedad, sino que pertenecía a su patrón, quien le había confiado ese dinero para la adquisición de fertilizantes; comentó además que, una vez que logró liberarse de las ataduras, decidió perseguir a los responsables a bordo de su vehículo con la intención de seguirles el rastro y la reacción de los delincuentes fue inmediata y extremadamente peligrosa, durante la huida efectuaron disparos en dirección a la víctima para obligarla a desistir de la persecución y asegurar su escape.
Tras el frustrado seguimiento, el hecho fue comunicado a la Policía Nacional, que desplegó un procedimiento en la zona y a unos dos kilómetros de la vivienda asaltada, los intervinientes localizaron abandonado un automóvil Chevrolet Onix de color rojo, vehículo que presuntamente habría sido utilizado por los autores durante la comisión del atraco.
Las investigaciones quedaron a cargo del Ministerio Público, con el apoyo de agentes del Departamento de Investigaciones y de Criminalística de la Policía Nacional, que realizan las pericias correspondientes y la recolección de evidencias para identificar a los integrantes de la banda.


