El empresario Ahmad Khalil Chams fue condenado a 5 años de prisión por producción de documentos no auténticos. Este caso tuvo su origen en la incautación de mercaderías de contrabando. El hecho ocurrió en el 2019, pero el proceso penal por fin llegó a su fin.
La Aduanas declaró que las mercaderías eran de contrabando; pero el caso se judicializó porque el empresario denunció a dicha institución pública por vender la carga que supuestamente era suya. vendió su mercadería y se presentó como el propietario de la carga que era suya.
El largo pleito obligó al ente recaudador a abrir un sumario y a emitir un comunicado. El empresario protestó y exigió explicación sobre por qué no fue considerado en el sumario.
La Aduana divulgó un comunicado en el 2021 mediante el cual aclaró que el nombre del libanés “no aparece en la documentación de importación, por lo que no correspondía incluirlo en el sumario y consecuentemente tampoco correspondía notificarle de la apertura del mismo”.
Aduanas indicó que se publicaron edictos por el cual se convocó a cualquier persona que pudiera acreditar la pertenencia de las mercaderías incautadas. Agregó que Champs no apareció durante los 7 meses que duró el sumario.
La fiscal Yeimy Adle informó que muchos después se presentó el señor Chams a reclamar las mercaderías y diciendo que es el propietario de la carga. Esas mercaderías ya fueron subastadas, agregó.
Una de las pruebas contundentes de utilización de facturas falsas por parte de Chams vino mediante la cooperación de los Estados Unidos de América, según datos de la Fiscalía, que abrió la causa penal el 20 de setiembre de 2021.
Mediante dicha cooperación se constató que Chams utilizó facturas falsas en fecha 18 de febrero de 2022 pretendiendo justificar que él es el propietario de la carga.
Lo hizo ante la Unidad Especializada de Delitos Económicas y Anticorrupción, Lavado de Dinero y Financiamiento del Terrorismo, según la Fiscalía.
Conforme a la misma fuente, el mismo empresario denunció al entonces director de Aduanas Julio Fernández por lesión de confianza, porque supuestamente éste vendió sus mercaderías.
Sin embargo, en la misma causa donde se procesó esta denuncia presentó facturas falsas. Esto se comprobó mediante la cooperación norteamericana, conforme con los datos que el Ministerio Público presentó en el juicio.


