Para esta mañana se tiene prevista la declaración testimonial del narcotraficante condenado Marcus Vinicius Espíndola, ante el Tribunal de Sentencia, integrado por Adriana Planás, Matias Garcete y Yolanda Morel, que juzga al exministro del Interior y de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) Arnaldo Giuzzio por cohecho pasivo agravado, sospechoso de recibir “gentilezas” por parte del referido ciudadano del vecino país.
El juicio se reiniciará a las 08:00 horas y se tiene prevista la declaración de Espíndola vía telemática desde su lugar de reclusión en una cárcel del Brasil. El colegiado de Sentencia dispuso que solamente la declaración del testigo se tendrá para la fecha, pese a que la defensa del exministro, la abogada Gilvi Quiñonez pidió a que se proceda a escuchar los audios que se extrajeron de los celulares del exsocio de Espíndola, Lindomar Reges Furtado.
La defensa de Giuzzio, intentó suspender la declaración de Espínola ya que aún no puede acceder al contenido de los audios, que serviría para hacerle preguntas al testigo. Ante esto, la fiscala Valdez manifestó que no será necesario suspender el testimonio del brasileño, ya que los archivos no están relacionados a las preguntas que realizará el Ministerio Público.
Sobre la difusión de los audios de los aparatos celulares incautados del poder de Lindomar Reges Furtado y de su esposa, será fijada en otra parte del juicio.
Lo que hasta ahora se tiene es que la fiscal Verónica Valdez cuenta con los materiales, y había compartido con la defensa, que a su vez no cuenta como acceder al formato en que se encuentra el material.
Espíndola administraba las firmas Black Eagle SA y Ombú SA que ofrecían servicios de blindaje de vehículos. Habría ofrecido chalecos antibalas a Giuzzio y el ahora procesado habría recibido regalos por parte del dueño de las firmas.
Giuzzio está procesado por supuesto cohecho pasivo agravado (coima) y la Fiscalía busca pruebas de posibles vínculos que él tiene con supuestos narcotraficantes.
La Fiscalía busca cerrar un circuito entre Marcus Vinicius, otro supuesto narcotraficante preso también en Brasil, y Giuzzio. Ambos habrían mantenido fluido contacto cuando fue ministro del Interior. Tanto Vinicius como Reges Furtado eran socios comerciales en Paraguay, según la investigación del Ministerio Público.
Marcus Vinicius, conforme a la legislación brasileña fue condenado en la causa denominada Turf, a 11 años, 3 meses y 29 días, por tráfico de drogas; a 6 años, 2 meses y 19 días de reclusión por asociación criminal, más otros 5 años, 1 mes y 10 días por lavado de dinero.








