El imputado estuvo representado por los abogados Daniel Antonio Figueredo y Darwin González.
En su declaración, Cañete manifestó que trabajó en la Copaco desde el año 2007, ocupando diversos cargos hasta ser designado gerente Administrativo Financiero en febrero del 2023.
Negó haber actuado con autonomía en el manejo de fondos y sostuvo que todas las transferencias y operaciones cuestionadas fueron realizadas bajo instrucciones directas de sus superiores jerárquicos, específicamente del entonces presidente de Copaco Óscar Stark y de su asesor administrativo financiero, Hermes Calonga.
Indicó que en reuniones mantenidas con Calonga se le instruyó realizar pagos relacionados con la Municipalidad de Asunción bajo el argumento de agilizar trámites institucionales, asegurándole que posteriormente se proveería la documentación de respaldo. Señaló que actuó convencido de estar cumpliendo órdenes legítimas, sin intención de causar perjuicio ni obtener beneficio personal.
Asimismo, manifestó que actualmente teme por su integridad física y la de su familia, debido a las circunstancias del caso y su situación de reclusión.
Finalmente, la defensa solicitó diligencias urgentes para obtener documentación sobre la designación de Hermes Calonga y dejar constancia del riesgo personal del imputado dentro de la Penitenciaría de Emboscada.
“En enero del 2024 hubo cambio de presidente nuevamente y asume el economista Óscar Stark como presidente de la Copaco. Días posteriores a su asunción se apersonó en mi oficina el Hermes Calonga, quien en ese entonces se desempeñaba como funcionario de la sección Control y Pagos, me solicitó un reunión en la gerencia administrativa”, declaró.
Añadió: “En dicha reunión me mostró una notificación de designación de su persona como Gerente Administrativo Financiero, aludiendo que era una de las primeras notificaciones firmadas por el presidente Óscar Stark”.
“Seguidamente manifestó, mostrándome la nota, que dicho cambio solo se ejecutaría en caso de que yo no concuerde con las gestiones o las directrices emanadas por el presidente a través de mi persona. Con eso estaba condicionando la continuidad en el cargo, aludiendo de que estábamos en un período de prueba y manifestando que él era de la entera confianza del presidente actual, ya que habían trabajado juntos en el proceso de transformación de la ex Antelco a Copaco, en los períodos 2000-2001”, enfatizó a la fiscala.
“Por lo precedentemente expuesto, en el ejercicio de mis funciones, no contaba con facultades decisorias autónomas respecto al manejo y
asignación de fondos, transferencias y operaciones bancarias, como tampoco para la designación de personal de confianza que debiera de trabajar con mi persona en la Gerencia Administrativa Financiera, limitándose estrictamente a la ejecución material de instrucciones emanadas por mi superior jerárquico, quien era el asesor administrativo financiero de la presidencia, Hermes Calonga y a través suyo del presidente de Copaco, quien tenía el control, dirección y poder de decisión sobre las operaciones financieras y contables del ente”, dijo Cañete Roa.


