El Tribunal de Sentencia de San Lorenzo, integrado por Óscar Rodríguez Masi, Letizia de Gásperi y Julio Granada, condenó a 25 años de pena privativa de libertad a Elva Rosa Mereles por homicidio doloso, tras ser hallada culpable del crimen de su esposo, Ernesto Florentín Báez, de 62 años, hecho ocurrido el 18 de octubre del 2022 en la vivienda del matrimonio en fracción Aurora de Limpio.
La agente fiscal Nadia Millán Cattebeke, titular de la unidad penal N° 3 de la ciudad de Limpio, demostró la culpabilidad de la mujer con pruebas que desvirtuaron la coartada de la ahora condenada.
El crimen ocurrió el 18 de octubre del 2022, aproximadamente a las 19:30, en una vivienda de la fracción Aurora de Limpio. Según la investigación fiscal, Elva Mereles solicitó a la hija de ambos que se encerrara en su habitación para hacer su tarea. Aprovechando que su marido se encontraba acostado en la cama, la mujer le propinó una estocada con un cuchillo en el lado izquierdo del pecho.
Posteriormente, con el fin de ocultar el crimen, Elva Rosa Mereles desordenó la habitación para simular un robo y pidió auxilio a su hija, alegando que dos asaltantes habían ingresado a la casa exigiendo dinero y apuñalando a su padre.
Seguidamente, madre e hija salieron a la calle a pedir ayuda a los vecinos manteniendo la misma versión. La víctima fue trasladada al Hospital de Limpio, donde se constató su deceso.
Durante el juicio oral, la fiscala Nadia Millán logró demostrar que la versión del asalto carecía de sustento. Entre los elementos probatorios claves se destacaron el análisis de cámaras de seguridad de la zona que confirmó que ninguna persona ajena a la familia ingresó a la propiedad en el horario del crimen.
Los vecinos manifestaron no haber observado movimientos extraños ni huida de sospechosos.
En el registro de la vivienda, se encontró el arma homicida y una sábana con restos de sangre oculta en el interior de la heladera de la casa conyugal. Las averiguaciones fiscales determinaron que el motivo del asesinato fue de índole pasional y patrimonial.
Se probó que Mereles mantenía una relación sentimental con otra persona y, ante la negativa de su esposo de abandonar el hogar familiar, la mujer tomó la determinación de terminar con su vida.
La sentencia de 25 años de cárcel responde a la gravedad del hecho y al grado de ensañamiento y planificación empleado por la hoy condenada.


