El juez penal de Garantías, Especializado en Narcotráfico y Crimen Organizado, Osmar Legal, hizo lugar a la extradición del ciudadano paraguayo Eugenio Díaz Ocampos, quien es solicitado por la justicia brasileña por supuesto tráfico internacional de armas.
El magistrado indica en su resolución que el pedido de extradición reúne todos los requisitos por el Tratado de Extradición del Mercosur suscripto por Paraguay.
Díaz Ocampos fue detenido el 12 de marzo de este año, en una vivienda situada sobre la calle Valois Rivarola, en el barrio Pablo Rojas de Ciudad del Este, en el marco de un allanamiento judicial previamente autorizado.
Durante la intervención fue detenido Darío Eugenio Díaz Ocampos, de 58 años, quien contaba con orden de captura con fines de detención preventiva para extradición, emitida en el año 2023 por el juez penal de Garantías Gustavo Amarilla.
Según los investigadores de la Policía Nacional, el hombre aparece vinculado a una estructura criminal internacional investigada por autoridades brasileñas por su presunta participación en organización criminal y lavado de activos provenientes del tráfico internacional de armas en Sudamérica.
Tras su detención, Díaz Ocampos fue trasladado hasta el Hospital Regional de Ciudad del Este, donde fue sometido a una inspección médica de rutina, procedimiento habitual en este tipo de operativos judiciales.
Posteriormente, bajo fuerte custodia policial, el detenido fue trasladado hasta el Departamento de Investigaciones en Asunción, donde permanecerá a disposición de las autoridades mientras se tramita el proceso de extradición solicitado por la justicia brasileña.
Las autoridades del vecino país lo consideran una pieza importante dentro del engranaje que sostenía el flujo ilegal de armas hacia organizaciones criminales que operan en territorio brasileño. El caso está directamente ligado a la operación Dakovo, una de las investigaciones más importantes contra el tráfico internacional de armas en la región.
Dakovo fue ejecutada principalmente desde el 5 de diciembre del 2023, en un megaoperativo desarrollado en Paraguay con la participación coordinada de autoridades de Brasil y el apoyo de agencias de Estados Unidos.
Las pesquisas revelaron la existencia de una poderosa red criminal dedicada a importar armas de fuego desde Europa, específicamente desde Eslovenia, Croacia y la República Checa, además de Turquía, utilizando a Paraguay como punto estratégico de ingreso.
Posteriormente, el armamento era reencaminado clandestinamente hacia Brasil, donde terminaba en manos de poderosas facciones criminales como el Primer Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV), consideradas entre las organizaciones delictivas más peligrosas del continente.
La investigación estima que la red criminal movió más de 43.000 armas en los últimos años, generando ingresos cercanos a los 240 millones de dólares.
La detención de Díaz Ocampos representa un nuevo capítulo dentro de esta investigación internacional que continúa generando derivaciones judiciales y operativos en distintos países de la región.


