En un reciente juicio oral y público, el Tribunal de Sentencia condenó a Olga Ocampos Arévalo a 3 años y ocho meses de cárcel (en calidad de autora), y a su cómplice, Pedro Bogado Benítez, a 2 años y dos meses de penitenciaría. Ambos fueron hallados culpables de tentativa de estafa en perjuicio de la Caja de Jubilaciones y Pensiones de la ANDE.
El esquema de falsificación La investigación, sustentada por la agente fiscal anticorrupción Belinda Bobadilla, demostró el modus operandi de los sentenciados. En marzo de 2024, Ocampos Arévalo inició un expediente buscando obtener la pensión de un afiliado fallecido, José Celso Florencio Flores.
Para acreditar un vínculo inexistente, la mujer presentó documentos completamente falsos proporcionados por Bogado Benítez. Entre estos figuraban una declaratoria de herederos y un reconocimiento de matrimonio aparente, simulando ser la concubina del difunto y madre de un hijo en común. Durante el juicio se evidenció que las supuestas resoluciones judiciales contenían firmas de magistrados que ni siquiera correspondían a las jurisdicciones señaladas.
Detención in fraganti y perjuicio evitado El intento de fraude buscaba acceder a un cobro retroactivo exacto de G. 199.762.718, además de una mensualidad posterior de G. 5.504.201.
El golpe económico fue frustrado el 25 de abril de 2024. Tras una intervención coordinada del Ministerio Público, Ocampos Arévalo fue detenida en el preciso momento en que se presentó en las oficinas de la Caja (ubicadas en Padre Cardozo y España, Asunción) con la intención de retirar el cheque emitido a su favor. Por su parte, los documentos originales falsificados fueron hallados posteriormente en la vivienda de Bogado Benítez.
Las condenas fueron dictadas tras el análisis de las pruebas por parte del Tribunal de Sentencia, el cual estuvo presidido por la jueza Gloria Hermosa e integrado por los magistrados Darío Báez y Cristhian González.


