El periodista Alfredo Guachiré fue condenado recientemente en un juicio oral por difamación y calumnia tras una querella entablada por la empresa Frutika y su directiva Cristina Kress.
Durante la entrevista en el programa El programa ese de La Tribu 650 AM, el activista afirmó que la sentencia es una operación de presión para silenciar denuncias periodísticas.
Sostuvo que el proceso judicial se utilizó de forma desproporcional, ya que este tipo de conflictos sobre honorabilidad deberían resolverse exclusivamente en el ámbito civil para no coartar la libertad de expresión en Paraguay.
Contenedores sin verificación y envíos ilícitos a Bélgica
La investigación de Guachiré se centró en publicaciones del año 2023 referidas a cargamentos que habrían zarpado entre 2021 y 2022.
El comunicador reveló que un cuarto contenedor salió con destino a Bélgica hacia una empresa inexistente sin contar con la debida verificación de aduanas.
Según su testimonio, los informes internos de la propia empresa mencionaban la existencia de ilícitos, un dato que la contraparte intentó desacreditar durante los 12 días que duró el juicio oral en tribunales.
El elefante rosado de los fondos provenientes de Panamá
Uno de los puntos más críticos de la denuncia fue el flujo de dinero desde una cuenta en Panamá vinculada a la firma OpenPort.
El periodista describió estas transferencias y la falta de control sobre las cargas contaminadas como un elefante rosado que se paseó frente a la jueza y el Ministerio Público sin que nadie quisiera verlo.
Guachiré cuestionó que el sistema financiero permitiera el ingreso de capitales que estarían relacionados con organizaciones criminales, mientras la justicia prefería centrar el debate en cuestiones secundarias de la querella.
Condena por consultorías y falta de prueba de falsedad
El comunicador enfatizó que el tribunal no pudo demostrar la existencia de falsedad o mentira en sus publicaciones, requisito indispensable para el delito de calumnia.
En cambio, la magistrada fundamentó la sentencia en el hecho de que Guachiré cobró por servicios de consultoría profesional a una socia mayoritaria de la empresa.
El afectado defendió la legalidad de sus honorarios, por los cuales emitió facturas legales, y denunció que se pretende criminalizar el cobro por trabajos técnicos para invalidar denuncias de interés público.
Pelea de fondo por tierras y acciones en Itapúa
Tras la lectura de la sentencia, se reveló que existe una disputa societaria por el 92% de las acciones de la firma y una propiedad de 20 000 hectáreas en el departamento de Itapúa.
El periodista señaló que el conflicto entre la madre y la hija de la familia Kress es el verdadero motor de la persecución judicial en su contra.
Afirmó que este juicio busca desgastarlo para que se calle, ocultando el trasfondo de una de las peleas por tierras más importantes en la zona productiva del país.
Apelación ante la arbitrariedad y denuncia a la magistrada
La defensa del periodista prepara un recurso de apelación fundamentado en lo que consideran una arbitrariedad total en la valoración de las pruebas.
Alfredo Guachiré adelantó que solicitará oficialmente que la jueza remita los antecedentes del caso al Ministerio Público para investigar los cargamentos contaminados mencionados en el juicio.
Asimismo, evalúa con su equipo jurídico denunciar a la magistrada por su actuación, insistiendo en que la labor del periodista es no mentir de acuerdo a los hechos documentados.


