La jueza de Sentencia Unipersonal Mesalina Fernández condenó ayer a 100 días multa, tomando como base dos salarios mínimos a la activista social a María Esther Roa por difamación, al considerar que la publicación realizada en redes sociales atribuyó al abogado Guillermo Duarte Cacavelos un hecho punible grave, vinculado a un supuesto soborno o tráfico de influencias, sin que previamente se haya verificado la autenticidad del audio difundido. La magistrada sostuvo que, si bien la lucha contra la corrupción y la libertad de expresión son derechos protegidos, no constituyen un “cheque en blanco” para difundir acusaciones penales sin prueba.
En su fundamentación, la jueza señaló que la publicación hacía una referencia inequívoca al querellante, al incluir su imagen, mencionar a su suegro y vincularlo con una presunta gestión ante un ministro de la Corte. También valoró la pericia, que descartó inteligencia artificial, pero concluyó que el video y el audio fueron montados, editados y ensamblados con fragmentos de distintas publicaciones.
Como sanción, descartó imponer prisión y resolvió aplicar 100 días multa, tomando como base dos jornales mínimos. Además, dispuso la suspensión a prueba de la pena, bajo condiciones como borrar el audio y el video de la publicación, pedir disculpas al abogado Guillermo Duarte Cacavelos una vez que la sentencia quede firme y cumplir otras reglas de conducta que serán detalladas en la sentencia escrita, cuya lectura fue fijada para el 8 de mayo.
La activista en su red social escribió un comentario con el título “El cartel de la toga”, donde hace referencia a un proceso penal contra el expresidente de la Ande Carlos Heisele por una defraudación, que prescribió.
Heisele es suegro de Guillermo Duarte, y de acuerdo al comentario de la abogada, habría operado mediante chicanas para que el caso prescriba, incluso le atribuye haber hablado para eso con un ministro de la Corte. También en la red social de la abogada se subió un audio donde supuestamente se produce esa conversación.
Duarte indicó que con un experto en sonidos hicieron una pericia y se determinó que el audio fue montado mediante inteligencia artificial. “No le atribuyo a Esther Roa haber montado eso, pero sí de haber hecho ese comentario que me afecta y me trata prácticamente como el jefe de una mafia de abogados”, sostuvo.


